De ninguna manera ese valioso recurso debe ser tocado, como plantean políticos demagogos y sin conocimientos de economía. Debe continuar desempeñando su función actual, de garantizar estabilidad y solvencia en el sector externo, manteniendo elevada nuestra reputación financiera. De esa manera ejerce un enorme efecto benéfico en múltiples instancias del desarrollo nacional: la solidez de nuestra moneda, la baja inflación, el acceso fluido al crédito a bajo costo, la confianza para el arribo de nuevas inversiones, etc.

No hay comentarios:
Publicar un comentario