lunes, 20 de mayo de 2013

El Perú en el Ranking Latinoamericano: Tasa de Bancarización 2012

Esta vez nuestra sección pone la mirada en los sistemas financieros de la región, para indagar acerca de la forma en que canalizan los recursos desde los agentes económicos superavitarios hacia los deficitarios.

El objetivo de toda economía moderna es que éstos se canalicen de la manera más eficiente posible. La mejor vía para ello es el sistema bancario y financiero, debido, entre otras cosas, a su gran cartera de clientes y al conocimiento de su historial crediticio, a su política de evaluación de los prestatarios, a los criterios bajo los cuales otorga los créditos, a su conocimiento del tema financiero, a su menor costo operativo (derivado de sus economías de escala), a su capacidad de minimizar el riesgo, etc. Eso se traduce en un menor costo crediticio, que beneficia a todos. Canalizados bajo esos criterios, los recursos se destinan a los proyectos más rentables, descartando los escasamente viables, lo que favorece a la economía en su conjunto.

Por ello se busca elevar al máximo la participación de los bancos y otras entidades financieras en ese flujo de recursos. Cuanto más elevada dicha intermediación financiera o bancarización, más eficientemente funcionan las economías. En los países desarrollados, por ejemplo, las tasas de bancarización llegan a sobrepasar el 90%, mostrando que muy pocos agentes económicos mantienen sus recursos fuera del sistema. ¿Cómo se mide la bancarización? A través de los ratios Depósitos Totales/PBI y Colocaciones Brutas/PBI.

Para analizar los niveles de bancarización de los países de la región, nosotros nos centraremos en el ratio Depósitos Totales/PBI, que evalúa al sistema financiero como captador de recursos. Si los obtiene en abundancia, podrá prestarlos sin problemas, permitiendo que el proceso ahorro-inversión se lleve a cabo con fluidez. Si ocurre lo contrario (por ejemplo porque los ahorristas prefieren ahorrar "bajo el colchón") se verá obligado a restringir sus créditos, perjudicando especialmente a los pequeños consumidores y empresarios, debido a su mayor riesgo.

Entre los factores que conspiran contra la bancarización se puede mencionar la falta de información financiera del común de la gente, la pérdida de confianza por malas experiencias previas, las bajas tasas de interés pasivas, los complejos requisitos para la apertura de cuentas y su elevado costo de mantenimiento, las altas comisiones, las excesivas tasas tributarias, el bajo desarrollo de la infraestructura bancaria (escasez de agencias), etc

Hecha la explicación, procedamos a revisar los datos, correspondientes al final del año 2012. Los de Depósitos Totales provienen de la Federación Latinoamericana de Bancos (Felaban), y los del Producto Bruto Interno, del Fondo Monetario Internacional. Nosotros hemos calculado los datos de Bancarización para cada uno de los países, dividiendo los primeros entre los segundos.

Como ya hemos comprobado en anteriores notas sobre el tema, Panamá encabeza el ranking, con gran distancia sobre sus pares regionales. En ese pequeño país centroamericano, los depósitos totales equivalen a 1.50 veces su PBI. Eso se explica, entre otras cosas, por su condición de gran centro financiero internacional, en el cual abundan los recursos prestables, y donde hay prácticas bancarias bastante desarrolladas, propias del primer mundo. Cabe notarse, no obstante, que el ratio es menor que el del año 2011 (1.62).

Chile es el segundo en la lista, al registrar depósitos que alcanzan el 68% de su PBI (porcentaje significativamente mayor que el 60% del año previo). Gracias a su buen nivel de desarrollo, el sistema financiero de nuestro vecino del sur genera confianza en el público e incentiva el ahorro.
A ambos países les siguen varios de los más pequeños de la región, con ratios que van desde 0.51 hasta 0.36.

El país más grande, Brasil, sólo ocupa el décimo lugar, con una tasa de bancarización de 0.35. Y tras éste se ubican otros del grupo de los grandes de la región: Colombia en el puesto 12 (con un ratio de 0.35), Venezuela en el 13 (con 0.32), Argentina en el 16 (con 0.26) y México en el 17 (con 0.21). En algunos de ellos han influido, en distintas formas y épocas, acontecimientos que afectaron la confianza de los agentes económicos (pesimistas expectativas acerca del avance de la economía, baja rentabilidad de los ahorros, inflaciones crónicas, congelamiento de depósitos) o restricciones diversas (tales como elevadas tasas de impuestos). Es lo que ocurre por ejemplo, en Argentina y Venezuela, ambos afectados por elevadas inflaciones. En otros países, los débiles indicadores se deben más bien a la escasa cultura financiera de sus poblaciones y al aún bajo desarrollo de sus redes bancarias.

El Perú incrementó levemente su indicador, que pasó de 0.27 a 0.28, lo que le permitió subir del puesto 15 al 14 en el ranking. Sin embargo, todavía resulta muy débil, reflejando que aún existen problemas por resolver, entre ellos la desconfianza, la escasa cultura financiera y la insuficiente difusión de la red de entidades del sistema financiero. Pero, como acabamos de ver, la situación viene mejorando de a pocos, al compás de la exigua inflación (que permite tasas de interés reales positivas), el elevado crecimiento del sector productivo (que impulsa la rentabilidad de los proyectos y con ello mejora las tasas activas y pasivas), la explosiva expansión de las instituciones de microfinanzas (que pagan los mejores intereses), etc.

domingo, 19 de mayo de 2013

Construyendo las Bases del Puente Chilina

El puente Chilina, llamado a ser uno de los de mayores dimensiones de nuestro país, se halla en construcción desde inicios del presente año en la sureña y muy progresista ciudad de Arequipa.

De los puentes más largos del país, el Chilina será el de más carriles.

Si bien por ahora el avance no es demasiado visible para quienes circulan por la zona (pues se concentra en la compleja tarea de la cimentación), ya sobrepasa el 5%, tal como lo certifica el video adjunto, publicado hace un poco más de dos semanas. Actualmente se trabaja en la perforación de 131 grandes hoyos, los cuales, tras ser rellenados con armazones de acero y concreto, se convertirán en los pilotes sobre los cuales se anclará las recias zapatas o cimientos, que sostendrán las enormes columnas, de 30 metros de altura.



La impresionante estructura, cuyos diseño y detalles se puede apreciar en el video que sigue, está siendo construida sobre el río Chili, en las cercanías del Colegio Militar Francisco Bolognesi. Forma parte de la denominada Vía Troncal Interconectora, que con sus casi 6 kilómetros de largo vinculará los distritos de Miraflores, Alto Selva Alegre, Yanahuara, Cayma y Cerro Colorado. En dicho trayecto, la vía contará con tres intercambios viales, uno en el cruce de las avenidas Roosevelt y Obrera, otro en el de las avenidas Ramón Castilla y Cusco y el tercero en el de las avenidas Aviación y Primavera.



El Chilina tendrá un largo total de 562 metros, estará apoyado sobre cuatro pilares, y tendrá luces (distancias entre puntos de apoyo) de 100, 157, 142, 102 y 61 metros. Contará con dos plataformas vehiculares paralelas de concreto armado postensado, las cuales se hallarán a una altura de 50 metros. Ambas tendrán 11.3 metros de ancho, y estarán separadas 1.5 metros entre sí. Cada plataforma tendrá dos carriles de 3.6 metros de ancho, berma exterior de 2.80 metros, berma interior de 0.50 metros y dos barreras de seguridad de 0.40 metros.

Lo dicho significa que sólo será superado en longitud por el puente colgante Continental (situado en Madre de Dios), al que, sin embargo, aventajará en capacidad, pues tendrá el doble de carriles.

La obra está siendo ejecutada mediante el sistema de "obras por impuestos" (establecido por la Ley 29230), que permite ejecutarlas mucho más rápidamente que mediante el proceso tradicional de recaudación y posterior inversión pública. Así, su costo, de 245 millones de soles (unos US$ 95 millones), viene siendo solventado por las empresas Southern, Backus e Interbank, que de esa manera están cumpliendo con el pago de una parte del impuesto a la renta que les corresponde. Es el proyecto más importante que se efectúa en el país mediante la mencionada modalidad.

La idea es concluir el puente y todo el sistema vial conexo a fines del próximo año. Cuando ello ocurra, Arequipa habrá incorporado a su mobiliario urbano una importantísima obra, fundamental para mejorar el desplazamiento de sus decenas de miles de vehículos.


Primera imagen: La República
Segunda imagen: Proinversión

viernes, 17 de mayo de 2013

El Perú en el Ranking Latinoamericano: IDH Ajustado por Desigualdad 2012

Hace cerca de dos meses, nuestra sección se centró (ver aquí) en el Índice de Desarrollo Humano, importantísimo indicador publicado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).
En esta ocasión nos referiremos al mismo indicador, pero ajustado según el nivel de desigualdad existente en nuestros países, de tal manera de poder determinar con mayor precisión lo que realmente ocurre en el ámbito socioeconómico.

Dicha desigualdad se refiere a la que existe para acceder a la salud, a la educación, y a un buen ingreso. Al tomarla en cuenta, el indicador, denominado IDH Ajustado por Desigualdad (IDH-D), permite obtener una imagen mucho más completa del nivel de bienestar de la población.

En condiciones de total igualdad, el IDH-D es idéntico al IDH. Cuanto más desigual es la distribución de los tres elementos señalados, más bajo es el IDH-D (y mayor su diferencia con el IDH). En los países desarrollados, donde los ingresos son muy altos, y donde el acceso a la salud y a la educación es generalizado, ocurre la primera situación. En los países en desarrollo, en cambio, aún hay grandes dificultades al respecto, y por ende suele haber grandes diferencias entre un indicador y otro, tal como comprobaremos a continuación. Ejemplo de ello es que en Noruega, el país de mayor desarrollo humano del mundo, y uno de los de mejor distribución del ingreso, la pérdida al pasar del IDH al IDH-D es de sólo 6.4%, en tanto que en nuestro país es de 24.3%.

Hecha la explicación, veamos las cifras. En el cuadro consignaremos tanto el IDH como el IDH-D, así como el nivel de pérdida y el alza o baja en la clasificación resultantes al comparar uno con el otro.

La primera constatación que se puede hacer al comparar ambos indicadores es que la casi totalidad de países latinoamericanos pierde posiciones en el ranking global, lo que se explica por la desigual distribución de los factores mencionados, muy especialmente el ingreso.

El primero en el ranking es Chile, cuyo IDHI, de 0.664, resulta inferior en 19.0% a su correspondiente IDH, lo que le lleva a perder diez posiciones en el recuento global. Si bien este país no registra una gran pérdida en materia de desigualdad educativa (6.6%) y registra una sólo mediana en materia de desigualdad de acceso a la salud (13.7%), sí tiene una muy importante en materia de distribución del ingreso (34.1%), lo que es explicable por un índice Gini de 52.1, uno de los más altos de la región.

Segundo se ubica Uruguay, con un IDHI de 0.662, menor en 16.4% a su correspondiente IDH. Allí, las pérdidas por la desigualdad para acceder a la educación y a la salud no son demasiado grandes (10.8% y 9.3%, respectivamente), pero sí lo es la pérdida por la desigualdad en la distribución del ingreso (27.9%).

En tercer lugar se sitúa Argentina, con un IDHI de 0.653, menor en 19.5% a su IDH (lo que le implica una caída de ocho posiciones en el ranking mundial). En este país la mayor pérdida (34.4%) también se da en el campo de la distribución del ingreso. En materia de acceso a la salud, la pérdida es de 9.7%, y en materia de educación, de 12.1%.

El último país con un IDH-D superior a 0.600 es Costa Rica, cuyo indicador es 21.5% menor a su correspondiente IDH. Allí, la pérdida en cuanto a desigualdad para acceso a la salud es de sólo 7.8%, y la de acceso a la educación de 15.7%, pero la de distribución del ingreso llega a un considerable 37.9%, en gran parte explicado por un elevado Gini, de 50.7%.

Situaciones parecidas se producen en los demás países, con la distribución del ingreso constituyéndose en el gran lastre para la obtención de un mejor IDH-D.

El Perú se ubica en el séptimo lugar, tras los cuatro países mencionados, así como México y Panamá. En nuestro país, el IDH ajustado es de 0.561, es decir, 24.3% menor que el IDH. El único índice con una pérdida no demasiado grande es el de esperanza de vida (0.727, con una pérdida de 14.8%). Pero los otros dos sí implican una sumamente considerable: el de educación (0.538) implica una pérdida de 24.6%, en tanto que el de distribución del ingreso (0.452) una de 32.5%. El Gini peruano es de 48.1.

Pese a esos poco honrosos números, el Perú supera en cuanto a IDH-D a importantes países de la región, como Venezuela, Brasil y Colombia, cuyas pérdidas en materia de desigualdad por ingresos llegan a considerables porcentajes de 44.9%, 39.7% y 44.5%, respectivamente.

El país latinoamericano con el más deficitario IDH-D es Guatemala. Allí, el indicador apenas llega a 0.389, lastrado por grandes pérdidas de 36.1% en el aspecto educativo y 42.5% en el de ingresos.

miércoles, 15 de mayo de 2013

Muy Bajo Crecimiento en Marzo: apenas 3.01%

El producto bruto interno (PBI) registró en marzo su menor crecimiento desde octubre del año 2009, al expandirse a la muy modesta tasa de 3.01%. Con ello acumula una cifra de 4.79% en lo que va del año y una de 5.96% en los últimos doce meses. Además, suma 43 meses de ininterrumpido incremento.

Así lo dio a conocer hoy, mediante un Informe Técnico, el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI).

Según la entidad, el pobre resultado en mención se debió principalmente al negativo desempeño de la demanda externa, reflejado en una caída de las exportaciones de 16% en términos reales. La demanda interna, por su parte, sólo tuvo cifras importantes en el crecimiento de la demanda de autos ligeros (12.68%), más no así en otros rubros, como las ventas al por menor a los hogares, importación de bienes de consumo o la inversión en construcción, que, a diferencia de los meses previos, esta vez crecieron por debajo de 5%.
Otro factor decisivo en el magro resultado fue el menor número de días trabajados. Ello se debió a los feriados de semana santa, que restaron dos días a la actividad laboral. Dado que ello no ocurrió en marzo del año pasado, al comparar los niveles de producción de ambos meses se obtuvo un resultado sumamente desfavorable.

En marzo, ningún sector tuvo un crecimiento de dos dígitos. Los más dinámicos fueron Restaurantes y Hoteles, Financiero y Seguros y el Agropecuario, con tasas de 6.70%, 6.33% y 5.84%, respectivamente.

A diferencia de los meses previos, en que se constituyó como el sector más dinámico, esta vez la Construcción mostró una abrupta desaceleración, creciendo a la muy modesta tasa de 3.75%. El Comercio, sector de gran peso en la estructura del PBI, también creció poco (4.02%).

Sin duda, el desempeño más preocupante y negativo lo tuvo la Manufactura. Este sector, el más importante de la economía, registró un considerable retroceso de 3.64%, afectado por la contracción de sus dos subsectores. El Fabril No Primario (el de mayor contribución al producto manufacturero) decreció 3.32%, en tanto que el Fabril Primario cayó 5.57%.
El otro sector que retrocedió fue la Pesca, a una tasa de 20.36%.

Con los datos que acabamos de ver, la contribución sectorial en lo que va del año es la que se muestra en el gráfico adjunto.

En él se aprecia que el Comercio resulta hasta ahora el principal aportante al producto, con 0.84 de los 4.79 que éste registra en total. Le siguen Resto de Otros Servicios (0.63 puntos) y Transportes y Comunicaciones (0.60).
En el extremo opuesto, la Pesca, la Manufactura, y la Minería e Hidrocarburos resultan los mayores frenos, al estar restándole al producto 0.02, 0.02 y 0.04 puntos, respectivamente.

Aunque el resultado de marzo resulta desalentador, no parece suficiente para atenuar el optimismo reinante, especialmente teniendo en cuenta que para abril (mes en el que habrá dos días laborables más que en abril del año anterior) se estima una tasa de crecimiento de alrededor de 7%, que permitiría llevar nuevamente por encima de 5% el dato acumulado, y luego, con los datos de los meses siguientes, ir acercándolo a la meta establecida de poco más de 6%.
Sin embargo, ello requerirá que la demanda interna mejore respecto de lo mostrado en marzo, y que nuestras exportaciones, cuyos precios han continuado decayendo en abril y mayo, se estabilicen o repunten en la segunda parte del año.

Temas tratados en Desarrollo Peruano