lunes, 14 de octubre de 2013

Vía Parque Rímac: Conformando la Autopista

A la construcción del impresionante túnel bajo el río, y de varios de los importantes viaductos contemplados, el proyecto Vía Parque Rímac acaba de añadir el inicio de los trabajos de ampliación de la Vía de Evitamiento.

Así lo deja ver el comunicado adjunto, que señala que los mismos se efectuarán en el extenso tramo de nueve kilómetros comprendido entre el puente Huáscar (en la zona donde se viene construyendo los dos grandes puentes para el Metro de Lima) y el trébol de Javier Prado, en el distrito de Surco.
El objetivo es añadir un carril a cada una de las pistas del tramo, que de esa manera pasarán a tener cuatro, en lugar de los tres actuales.
Con ello, la población podrá apreciar más claramente el objetivo central del proyecto: convertir a la ya importante Vía de Evitamiento en una gran autopista de excelentes dimensiones, idónea para agilizar el tránsito entre el sur, el centro y el norte de la ciudad.

Mientras tanto, se trabaja en cinco de los doce viaductos considerados en el proyecto. Se trata de los situados en la avenida Morales Duárez (zona del trébol de Caquetá), en la zona de Cangallo y Sebastián Lorente y de los dos ubicados en el cruce de la Vía de Evitamiento y el puente Huáscar. Las siguientes imágenes, publicadas en agosto por el consorcio constructor, nos ilustran al respecto.

Y en el centro de la ciudad sigue a toda marcha la construcción del túnel de 2 kilómetros bajo el río, tal como lo revelan las siguientes fotos de la estatal agencia Andina, captadas hace una semana. Hasta el momento éste ya tiene completados en su parte estructural 500 metros, esperándose que al paralizar las obras, a fines de noviembre, el avance haya llegado a 900 metros.

Vista desde el Puente de Piedra, en dirección al puente Rayitos de Sol

Vista desde el puente Rayitos de Sol, en dirección al Puente de Piedra

Vista desde el Puente de Piedra, hacia el puente Ricardo Palma (avenida Abancay)

La idea es seguir avanzando en dichos tramos algunas semanas más. En ese lapso de tiempo, el túnel será taponeado provisionalmente, para evitar que el río ingrese a él durante los meses de crecida. Es decir, ya no ocurrirá lo del año pasado, en que el colapso del muro de contención obligó a aplicar el plan de contingencia y dejar que el agua discurriera por la obra. Esta vez se hará lo previsto desde un inicio: bloquear con tierra y rocas las entradas del túnel, para que el río discurra sobre su techo, el cual deberá haber sido adecuadamente impermeabilizado y protegido con tierra y piedras, formando el nuevo lecho del Rímac. Será una interesante prueba acerca de las bondades del trabajo ejecutado. De esa manera, mientras que las torrentosas aguas discurren por arriba, en el interior se seguirá trabajando, para dotar al túnel del equipamiento contemplado en el proyecto.

Luego, el próximo año, el río volverá a ser canalizado, y se reiniciará las obras estructurales allí donde falten, para dejarlas terminadas al final del referido período.



Pocos meses después, concluidos los viaductos y las obras complementarias (como las que tienen que ver con el embellecimiento del malecón ribereño), la totalidad de la flamante vía expresa habrá quedado completada, y Lima habrá incorporado una importantísima infraestructura que mejorará notablemente el desplazamiento de sus cientos de miles de vehículos.

Fotos: Andina

1 comentario:

  1. Estoy ansioso por utilizarlo, me parece que sera una obra genial.

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