sábado, 28 de diciembre de 2013

PBI de América Latina: así van los Siete Grandes a Setiembre

Aunque el entorno económico internacional, aún plagado de incertidumbres, no está resultando demasiado propicio para su mejor despliegue, las economías latinoamericanas vienen mostrando en lo que va del presente año un desempeño bastante aceptable.

Eso se puede comprobar en los siguientes datos, referidos a la evolución del producto bruto interno (PBI) de las siete principales economías de la región en los primeros nueve meses. Éstos muestran que si bien algunas de ellas mantienen fuertemente ralentizado su indicador, la mayoría lo mantiene con un muy aceptable dinamismo.

Lo señalado tiene lugar en el marco de un panorama global en el cual la economía de Estados Unidos viene mostrándose cada vez más dinámica y Europa comienza a consolidar una muy tenue recuperación. La de China, entretanto, deja entrever que, si bien no volverá a las tasas de dos dígitos, seguirá expandiéndose de manera importante. De otro lado, el reciente anuncio de que el ajuste monetario de Estados Unidos no va a ser abrupto, sino gradual, resulta positivo, pues, a la vez que implicará comenzar a poner orden en dicha economía, permitirá que el resto del mundo absorba mejor las eventuales consecuencias del mismo (elevación de las tasas de interés, restricción de las corrientes financieras, alza del dólar, etc).

Ahora, pasemos a las cifras. Argentina registró la más alta tasa de crecimiento (5.7%), gracias especialmente a su notable repunte del segundo trimestre (8.3%), que le permitió dejar atrás la exigua tasa de 3% del primer trimestre (en el tercero ha registrado una tasa de 5.5%). Si bien el país aún tiene pendientes de resolución fuertes desequilibrios macro (que se reflejan en una elevada inflación y pérdida de competitividad internacional), problemas de liquidez en moneda extranjera y falta de confianza para la inversión, problemas a los que se suma la débil situación de su socio y vecino Brasil, en las últimas semanas ha comenzado a insinuar un saludable cambio de actitud en cuanto a su manejo macroeconómico, el mismo que ha sido bien visto por la comunidad internacional.

El Perú, segundo en la lista, también viene afrontando bastante bien la coyuntura externa, pues si bien ésta redujo sensiblemente los precios de sus principales productos de exportación y sus ingresos por este concepto, no impidió un crecimiento productivo de 4.88%, que, pese a no compararse con los de años recientes, resulta elogiable, dadas las circunstancias. Tal expansión se sostiene en gran medida en la fortaleza de la demanda interna, que ha permitido contrarrestar parcialmente la debilitada demanda externa. Hasta octubre, la economía registra una expansión de 4.93%, esperándose que al cierre del año se ubique alrededor de 5.2%.

Chile también ha tenido un desempeño muy aceptable en el período, logrando un crecimiento de su producto de 4.5%. La caída del precio del cobre (su principal producto de exportación, y puntal de sus ingresos fiscales), obligó al país a sustentarse en gran medida en su demanda interna para capear la compleja situación externa y exhibir un avance significativo. Sin embargo, el resultado de octubre, de sólo 2.8%, ha implicado un cierto traspiés, que ha llevado a disminuir levemente, a 4.3%, la tasa acumulada.

Sigue Colombia, con una tasa acumulada de 3.9%, que denota una clara aceleración, pues mientras que en el primer trimestre su actividad productiva creció 2.6%, en el segundo lo ha hecho a una tasa de 3.9%, y en el tercero a una de 5.1%.

Luego se sitúa Brasil, que continúa creciendo modestamente. Lo había hecho a una tasa de 2.7% en el 2011 y a una de 0.9% en el 2012, y en lo que va del año acumula una de 2.4%. En aras de acelerar su crecimiento, el país viene llevando a cabo importantes reformas (privatizaciones y concesiones) que, además de contribuir al referido fin, mejorarán grandemente la infraestructura, eficiencia y competitividad del país.

Los dos últimos países de la lista registran un crecimiento sumamente bajo, que apenas les alcanzará para mejorar marginalmente su ingreso por habitante. Venezuela, por ejemplo, se ha expandido a una tasa de sólo 1.4%, mostrando un comportamiento errático (en el primer trimestre sólo había crecido 0.6%, tasa que se elevó hasta 2.6% en el segundo, pero acaba de decaer a 1.1% en el tercero). Lo más preocupante es que el país viene padeciendo una muy elevada inflación, que ya supera el 50%, y que amenaza con agravarse, dada la miope actitud del gobierno, que no parece comprender la naturaleza del fenómeno. Así las cosas, ya sea por el desborde inflacionario, o por el ajuste que deberá sobrevenir para intentar frenarlo, las perspectivas del país en materia de actividad productiva lucen francamente desalentadoras.

México es, en este grupo de países, el de más lento crecimiento, con una exigua tasa de 1.2%, una de las menores de toda la región y claramente insuficiente para permitir una sustancial mejora del nivel de vida de sus habitantes. Afortunadamente, el nuevo gobierno está comenzando a emprender importantes reformas de apertura en el anteriormente impenetrable campo energético, las mismas que, al propiciar el arribo de considerables inversiones privadas, estimularán notablemente la actividad productiva.

Luego de haber revisado las cifras del crecimiento en los primeros nueve meses del año, veamos a cuánto ascienden los PBI acumulados por estos países en los últimos cuatro trimestres (2012-IV, 2013-I, 2013-II y 2013-III). Los datos, provenientes de las páginas web de sus correspondientes bancos centrales o institutos de estadística, han sido obtenidos en moneda nacional, y convertidos por nosotros a dólares corrientes, empleando el tipo de cambio oficial promedio vigente para el período considerado. Lamentablemente, Venezuela no suele publicar su dato trimestral, por lo que en el cuadro incluimos, a modo referencial, el dato estimado por el Fondo Monetario Internacional para el total del año 2013.

Como sabemos, la economía más grande es la de Brasil, cuyo PBI anualizado se acerca, al tercer trimestre del presente año, a US$ 2.24 billones. El producto del segundo país más grande, México, asciende a US$ 1.25 billones.

El tercero en la lista es Argentina, cuyo dato se aproxima a los US$ 495 mil millones. Luego figura Colombia, con una cifra que bordea los US$ 376 mil millones.

El quinto país es Venezuela, que si bien transitoriamente había desplazado a Colombia de la cuarta ubicación, ha vuelto a perderla, tanto por su magro crecimiento como por la fuerte devaluación que su moneda registró en febrero (46%, al pasar de 4.30 a 6.30 bolívares por dólar), y que probablemente se repita en los siguientes meses, a consecuencia de la altísima inflación (de más de 50%) imperante allí.

En el sexto lugar se sitúa Chile, con un PBI de casi US$ 282 mil millones, y cierra la lista el Perú, con uno que supera levemente los US$ 212 mil millones. Cabe precisar que ésta es la cifra en dólares calculada por nosotros en base al dato en soles corrientes publicado por el INEI. La cifra del BCR es ligeramente más baja, de US$ 207,247 millones.

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