El pisco, como bebida oriunda y uno de los productos peruanos de bandera, identifica a nuestro país. La propia Real Academia de la Lengua Española hace notar eso (ver
aquí) en su definición del término.
Son embargo, aún no posee el debido reconocimiento internacional, tal como sí lo tienen otros importantes y célebres tragos.
Pero se está haciendo esfuerzos para que ello ocurra, incrementando sus volúmenes producidos y exportados. Dicha labor está teniendo un poderoso aliado en el creciente prestigio y difusión que viene logrando nuestra gastronomía, considerando que el pisco puede constituirse en un inmejorable acompañante de ésta.
Y los resultados están a la vista, según lo que señalan las estadísticas de PROMPEX. Después de haber registrado un monto exportado de apenas US$ 84 mil en el 2002 (primer año en que incursionó en el exterior, con un volumen de 25,021 litros), éste ha avanzado sostenidamente, y actualmente es cien veces más grande.