miércoles, 24 de octubre de 2012

El Perú en el Ranking Latinoamericano: Inversión Extranjera Directa (a Junio del 2012)

Considerando que la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) acaba de emitir un Comunicado en el que presenta valiosos datos acerca de los montos de inversión extranjera directa en la región, hoy nuestro ranking se centrará en dicho tema.

Como se sabe, a los países llegan dos tipos de inversión. Una es la denominada inversión de cartera, que se dirige a la adquisición de valores negociables (acciones, bonos y otras obligaciones) e instrumentos del mercado monetario, y que no persigue fines de control empresarial ni de permanencia prolongada en el país, sino exclusivamente el de obtener una adecuada rentabilidad financiera.

La otra es la inversión extranjera directa (IED), que más bien llega para involucrarse en el control accionario de empresas (se considera IED a la que involucra más de 10% del capital social), y mantenerse en el país. Este tipo de inversión se radica para desarrollar proyectos productivos, que crean nueva infraestructura y capacidad instalada, y generan empleo estable y formal. Por dicha circunstancia, que además se refleja en el producto bruto interno (pues complementa a la inversión privada nacional y a la inversión pública) los países se afanan en captarla e incrementarla.

La información que sigue corresponde al primer semestre del año en curso, pero también actualiza la data anterior, teniendo en cuenta los últimos registros acerca del indicador. En términos generales, señala que la IED hacia América Latina continúa incrementándose a un ritmo importante (creció 8% respecto de similar período del 2011), habiendo superado los US$ 94 mil millones. Como se recuerda, en el 2011 la región recibió el mayor monto de IED de su historia, habiendo sido, además, la zona del mundo con el mayor crecimiento del indicador.

Esta favorable evolución se explica principalmente por la estabilidad y el fuerte dinamismo de las economías (aspectos que atraen capitales) y los aún elevados precios internacionales de las materias primas (aspecto que incentiva los proyectos destinados a extraerlas y procesarlas).

Como es fácil suponer, Brasil es el país que capta más IED. En el primer semestre ha recibido US$ 43,175 millones, monto que si bien implica una disminución de 2% respecto de similar período del año anterior, hace prever que al cierre del año se pueda superar la cifra de US$ 66,660 millones registrada el 2011.

Contrariamente a lo que se podía esperar y a lo que había venido ocurriendo hasta el año pasado, esta vez el segundo lugar no es ocupado por México, sino por Chile. Nuestro vecino, al haber captado inversiones foráneas por US$ 12,275 millones, supera al país azteca, que solo las ha captado por US$ 9,622 millones. Mientras que el primero registra un notable incremento de 80% en comparación con el primer semestre del año previo, el segundo registra un retroceso de casi 20%. Gran mérito del país sureño, que, pese a ser solo la sexta economía más grande de la región, se da el lujo de superar en materia de IED ya no solo a la quinta, cuarta y tercera economías, sino inclusive a la segunda. Con ello, además, sigue manteniendo su ratio IED/PBI entre los más altos de la región.
Cabe señalar, sin embargo, que México aún tiene pendiente de registro un ingreso de US$ 20 mil millones, por la compra de una importante cervecera por parte de la empresa belga Ambev.

Colombia se ubica cuarta, con un monto cercano a los US$ 7,800 millones, y un crecimiento de 18%, lo que hace prever que al finalizar el ejercicio vuelva a obtener un nivel record. En este país, las inversiones vienen siendo impulsadas especialmente por el muy dinámico sector petrolero, que capta un considerable porcentaje de las mismas.

Los datos revisados de la Cepal nos dejan ver que en el año 2011 el quinto lugar latinoamericano no fue ocupado, tal como se había considerado inicialmente, por el Perú, sino por Argentina. Mientras que el país gaucho contabilizó inversiones externas por US$ 8,671 millones, el nuestro solo las contabilizó por US$ 8,233 millones. Si bien en el primero de los nombrados el flujo resulta bajo, teniendo en cuenta que se trata de la tercera economía más grande de la región, no deja de sorprender su notable incremento, habida cuenta de lo que se esperaba a raíz de la arbitraria estatización de la principal empresa petrolera del país, y de la actitud muchas veces confrontacional de su gobierno hacia los capitales privados del exterior.

En lo que va del presente año, la pugna por el quinto lugar viene pareja, aunque levemente favorable a nuestro país, que exhibe un guarismo de US$ 5,440 millones, frente a uno argentino de US$ 5,388 millones.
Nuestra buena cifra del primer semestre, que representa un importante crecimiento de 31% frente a similar período del 2011, hace prever, para el final del año, un nuevo record histórico, máxime teniendo en cuenta que las dudas acerca del plan económico del presidente Humala, que afectaron los registros en el segundo semestre del año pasado, han quedado totalmente despejadas. Sin embargo, aún quedan asuntos por resolver, como el de los proyectos mineros paralizados por la intransigencia de grupos radicales.

Contrariamente a lo ocurrido hasta el año pasado, el séptimo puesto no lo ocupa Venezuela, sino la República Dominicana, que contabiliza en lo que va del año un flujo externo de US$ 2,398 millones, mayor en 145% al de similar período del año previo, y que se explica en gran medida por la cuantiosa compra de su principal cervecera por parte del grupo mexicano Modelo. El país petrolero, en cambio, luego de haber registrado un vertiginoso crecimiento de más de 300% en el año 2011, en la primera mitad del actual registra una caída de 20%.

En la lista siguen Panamá, Uruguay y Costa Rica, todos ellos con montos superiores a US$ 1,000 millones. Al final de la tabla se ubica el pequeño El Salvador, que, aparte de registrar la menor cifra (US$ 116 millones), se constituye también, con una caída de 60%, en el país donde más disminuyó el ingreso de estos capitales.

1 comentario:

  1. El incremento de la inversión extranjera trae consigo un hecho insólito y positivo en nuestra historia republicana: la planificación a largo plazo. A principios de la década de los 90, se hablaba de 90 días y difícilmente llegaban al millón de dólares, hoy se planifica a 60 años y por cientos de millones de dólares.

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