miércoles, 19 de junio de 2013

Las Previsiones para la Economía: lo que dice el Marco Macroeconómico Multianual 2014-2016

A fines de mayo, el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) dio a conocer el Marco Macroeconómico Multianual (MMM) 2014-2016, importantísimo documento que constituye la referencia bajo la cual se ejecutará la política económica nacional en el referido período.

Allí se ratifica que los principales lineamientos de ésta son:
  • Una mayor inclusión social: reducción de la pobreza, disminución de la inequidad, generación de igualdad de oportunidades, y mayor presencia y eficacia del Estado en las zonas rurales del país
  • Crecimiento con estabilidad
  • Mejora de la productividad y competitividad de la economía
  • Aumento de los ingresos fiscales permanentes, ampliando la base tributaria
  • Mejora de la calidad del gasto público a través del Presupuesto por Resultados.
Además, se establece una Declaración de Política Fiscal y una Declaración de Política Tributaria. Mediante la primera se busca mantener una senda sostenible de gastos, consistente con los ingresos estructurales o permanentes, en un contexto de precios de exportación altos pero con una tendencia decreciente. Asimismo, obtener un superavit fiscal en torno del 0.6% del PBI, evitar una posición fiscal demasiado procíclica, mantener la deuda pública en un nivel sostenible, aumentar los ingresos fiscales permanentes y potenciar la capacidad de absorción del sector público para invertir eficientemente los recursos públicos.

Con base en esos lineamientos y objetivos, se establece, para el presente año y los próximos, las previsiones siguientes:

Se puede ver, por ejemplo, que se espera que la inflación se mantenga dentro del rango considerado adecuado (de entre 1 y 3%), con una tasa de 2%.

Las expectativas para el tipo de cambio, pese a la reciente alza, siguen siendo bajistas, previéndose que cierre en 2.53 soles por dólar al cierre del presente año y luego, entre el 2014 y 2016, se mantenga en 2.50.

Los términos de intercambio, que subieron significativamente hasta el 2011 y declinaron en el 2012, continuarían en fuerte baja este año, pero luego ésta se atenuaría. La considerable caída del año pasado y el actual se explica básicamente por la muy desfavorable evolución de los precios de exportación.

Esa evolución en el sector externo se explicaría por un desempeño de la economía mundial que iría mejorando paulatinamente. China seguiría creciendo fuertemente, y Estados Unidos incrementaría su tasa a niveles casi normales de 3%. La zona del euro se recuperaría muy lentamente, en tanto que Japón seguiría expandiéndose a tasas muy bajas.
En conjunto, y tomados ponderadamente, nuestros principales socios comerciales, con Estados Unidos y China a la cabeza, mostrarían un comportamiento que iría mejorando, con tasas que pasarían de 2.9% en el presente año a alrededor de 3.6% en el 2016.

La integridad de las condiciones descritas permitiría que nuestro producto bruto interno (PBI) se expanda entre 6% y 6.3% este año, y entre 6% y 6.5% en los siguientes. En términos nominales, en el año 2016 llegaría a aproximadamente US$ 290 mil millones, con lo cual el PBI por habitante superaría los US$ 9 mil.

Nuevas grúas móviles en Paita. Con la inversión privada como protagonistala inversión
total bordearía el 32% del PBI en el 2016. (Foto: Andino Investment Holding)

El crecimiento del 2013 ocurriría de la mano de una demanda interna que aumentaría aproximadamente un punto por encima del producto, contrarrestando la desaceleración de la demanda externa.
Gracias al incremento observado en la recaudación (la presión tributaria llegó a un nivel record de 16% en el 2013, y se mantendría en un promedio de 16.3% entre el 2013 y el 2016), la inversión pública, que llegó a 5.2% del PBI en el 2012, continuaría creciendo sostenidamente (12.5% al año), hasta alcanzar el 7% del PBI en el 2016.

La inversión privada también crecería notoriamente (a una tasa anual promedio de 10%), desde el 21.5% del PBI en el 2012 a 24.8% en el 2016.
Con ello, la inversión total, que llegó a 26.7% del producto en el 2012, y llegaría a 28.3% este año, alcanzaría en el 2016 la impresionante tasa de 31.8%, con un promedio de 30.7% para los cuatro años considerados en el MMM. Ello apuntalaría de manera considerable el potencial de crecimiento de nuestra economía, permitiendo que alcance tasas superiores al 7% ú 8% sin problemas de recalentamiento.

Las exportaciones, que este año disminuirían a menos de US$ 45 mil millones, repuntarían a partir del 2014, hasta superar los US$ 58 mil millones en el 2016. Las importaciones, por su parte, que este año crecerían hasta poco más de US$ 44 mil millones, superarían los US$ 57 mil millones en el 2016. Como consecuencia de ello la balanza comercial aumentaría su superavit, desde algo más de US$ 600 millones en el presente año, a casi US$ 1,500 millones en el 2016.
Eso, y los otros flujos del sector externo, llevarían a que la cuenta corriente, que refleja la brecha ahorro-inversión del país, incremente su nivel negativo, desde -0.9% del PBI en el 2010 hasta -3.6% en el 2012 y un máximo de -4.4% en el presente año, para luego recuperarse levemente, hasta un porcentaje de -4.0% en el 2016.

Para hacerle frente se recurrirá, entre otras fuentes, a financiamiento externo de largo plazo, el cual, luego de haber alcanzado el 8.6% del PBI en el 2012, descenderá a 8.3% en el 2013 y luego disminuirá sostenidamente, hasta ubicarse en aproximadamente 5.5% en el 2016.

Además, el MMM estima que la presión tributaria (Recaudación Total/PBI), luego de haber alcanzado un nivel record de 16% en el 2012, disminuiría levemente en el 2013 y 2014, para posteriormente alcanzar un nuevo record de 16.8% en el 2016.

Ello, más una prudente política de gasto, permitirían mantener la sólida posición fiscal actual. El superavit económico, ascendente a 2.2% del PBI en el 2012, se ubicaría en 0.5% entre el 2013 y el 2016, en tanto que el superavit primario, que llegó a 3.3% en el 2012, promediaría el 1.4%. Así, el resultado económico estructural (el que se calcula al margen del ciclo económico y de las variaciones de precios clave para el presupuesto fiscal), pasaría de ser ligeramente superavitario en el 2012 (0.2% del PBI) a ser deficitario en -0.8% en el 2013, nivel negativo pero totalmente manejable, que iría disminuyendo sostenidamente hasta casi equilibrarse en el 2016.
Esa evolución concuerda con la meta del MEF de hacer menos volátil el resultado fiscal de fondo, tendiendo al equilibrio estructural. Se quiere que éste sea cada vez menos dependiente de los precios de las materias primas, y que el gasto público reduzca su volatilidad.

La deuda, tanto la externa, como la interna y la total, seguirían reduciendo su peso en relación al PBI. La externa pasaría de 9.5% en el 2012 a 7.7% en el presente año, y a sólo 5.6% en el 2016, en tanto que la interna se mantendría en su nivel actual, de poco más de 10% del PBI. Ello haría que la deuda total disminuya de 19.7% en el 2012 a 18.5% en el 2013 y a 15.7% en el 2016.

Esas son las metas y previsiones que nuestro equipo económico tiene establecidos para el mediano plazo, en el marco de los buenos fundamentos existentes, pero también del aún incierto panorama mundial actual. Si éste último no se agrava, nuestra economía no debería tener obstáculos para seguir creciendo de la forma tan importante en que lo ha venido haciendo.

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