domingo, 3 de noviembre de 2013

Avanza la Longitudinal de la Sierra

Entre sus principales metas para el quinquenio, y como parte de su política de una mayor inclusión social, el actual gobierno se planteó el total asfaltado de la Carretera Longitudinal de la Sierra.

La vía, signada con el número 3 en el sistema vial nacional (la 1 es la Panamericana y la 5 la Marginal de la Selva) es una de las columnas vertebrales del mismo, pues interconecta, gracias a sus larguísimos 3,473 kilómetros, desde la frontera con Ecuador hasta aquélla con Bolivia, muchas de las principales ciudades de la sierra peruana, así como a miles de pequeños poblados asentados en sus inmediaciones.

Del total del kilometraje mencionado, el 60% ya había sido asfaltado en gobiernos anteriores, lo que dejaba el 40% restante como tarea para el actual. Y éste ha efectuado importantes avances, habiendo llevado el porcentaje hasta 75%. Es decir, ya se hallan asfaltados poco más de 2,500 kilómetros, restando algo menos de 1,000.

La Ruta Norte
Como se puede ver en los siguientes mapas y gráficos del Ministerio de Transportes y Comunicaciones y Provías Nacional, es en la ruta norte (denominada 3N) donde queda más por hacer. Allí, existen muchos kilómetros de carretera con un simple afirmado, en tanto que los escasos tramos pavimentados lo han sido hace ya un buen número de años, o con materiales no demasiado adecuados, por lo que requieren urgente mantenimiento o una total reconstrucción.

Comencemos por el departamento de Piura. Allí, el tramo de 325 kilómetros entre el puesto fronterizo de Vado Grande y Hualapampa es afirmado, por lo que está siendo mejorado con pavimento básico de TSB (tratamiento superficial bicapa).

Ya en el departamento de Cajamarca, el recorrido de 189 kilómetros que sigue, entre Hualapampa y Cochabamba, ya está pavimentado, pero parte de él está siendo mejorado con asfalto.

Luego, desde Cochabamba hasta el desvío a Yanacocha, se tiene 142 kilómetros de carretera afirmada, de los cuales 51 ya quedaron asfaltados, esperándose que los restantes sean concluidos a inicios del 2015.

Entre la ciudad de Cajamarca y Callacuyán la situación mejora, pues se transita por un tramo de 247 kilómetros de vías pavimentadas, aunque en su mayor parte con tratamiento básico (TSB), que donde se requiere está siendo mejorado con asfalto.

Pero luego se ingresa a la sierra de La Libertad, uno de los lugares donde se necesita trabajar más, pues casi no existen vías asfaltadas. La carretera de 365 kilómetros que parte de Callacuyán, pasa por Santiago de Chuco y llega a Huallanca (ya en el norte de Áncash), es simplemente afirmada.

Luego viene el recorrido de 148 kilómetros por el hermoso Callejón de Huaylas, desde Caraz hasta Conococha, pasando por Huaraz. Si bien este turístico tramo está asfaltado, se halla bastante maltratado, por lo que será sometido a trabajos de mantenimiento.

Por último, y ya en la sierra central, se tiene el tramo de 270 kilómetros entre Conococha, Huallanca y Huánuco, y el de 228 kilómetros que une Huánuco, Cerro de Pasco y La Oroya. Ambos fueron construidos hace numerosos años con pavimento básico (TSB), por lo que a la fecha se hallan bastante deteriorados y requieren mantenimiento.

La Ruta Sur
A diferencia de lo que acabamos de ver, en su sección sur, que recorre desde La Oroya hasta la frontera con Bolivia, la carretera está casi totalmente asfaltada.

En ella, el tramo entre La Oroya y Huancayo, asfaltado desde hace mucho tiempo, está concesionado, lo que asegura su adecuado mantenimiento.

El siguiente, entre Huancayo y Ayacucho, está asfaltado entre La Incontrastable e Izcuchaca (en Huancavelica), faltando hacerlo únicamente entre esta última localidad y Huanta, desde donde sí hay conexión asfaltada con la capital ayacuchana.

Luego de eso, quedaba por unir las ciudades de Ayacucho y Abancay, en una de las zonas más pobres y marginadas del país. Afortunadamente, tal como se comprueba en el cuadro adjunto, eso es lo que se viene haciendo. De los siete tramos previstos para ser asfaltados en dicha ruta de 382 kilómetros, ya se concluyó cinco (I, II, IV, V y VI), por un total de 253 kilómetros, restando únicamente dos (III y VII), por 129 kilómetros.

El resto de la carretera, entre Abancay y la frontera con Bolivia, en Puno, ya está asfaltado desde los años 90 o antes, por lo cual las inversiones que se efectúan en ella se refieren a trabajos de mantenimiento. Donde es posible, éstos se hacen con el aporte privado, como en el tramo de 257 kilómetros Abancay-Cusco-Urcos, de gran potencial turístico y concesionado como parte de la Carretera Interoceánica del Sur, tal como también lo está el tramo de 66 kilómetros Calapuja-Juliaca-Puno. Entre estas dos últimas ciudades, distantes 51 kilómetros, está prevista (ya con estudio de factibilidad aprobado) la ejecución de una autopista, la cual, de determinarlo así las evaluaciones que se viene llevando a cabo, podría extenderse hasta Desaguadero, en la frontera con Bolivia.


Cuando se culmine esta fundamental carretera, habrá quedado asfaltada la columna vertebral de la sierra en materia de vialidad. Con ello, nuestro país habrá dado un importantísimo paso en el objetivo de comunicar e integrar a sus pueblos, y en el de incrementar las oportunidades de desarrollo de sus millones de habitantes.

1 comentario:

  1. Es una medida acertada de este gobierno apostar por concesionar las pistas o establecer Asociaciones Publico-Privadas, ya la historia nos ha demostrado lo ineficiente que es el gobierno en tema de mantenimiento de bienes publicos...

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