martes, 16 de junio de 2015

Túneles Rímac-SJL, en su Fase Final

San Juan de Lurigancho (SJL), ubicado en la zona noreste de Lima, y cuyo millón de habitantes lo hacen el distrito más poblado del Perú, tiene el problema de hallarse encajonado por dos largas hileras de cerros, que dificultan su conexión vial con el resto de la capital.



Sus únicas opciones en este aspecto están dadas por las dos o tres avenidas que, luego de recorrerlo por largos kilómetros, desembocan en la Vía de Evitamiento.

Hace dos años se les unió como alternativa vial la Línea 1 del Metro de Lima, que recorre diez kilómetros de su principal avenida, Próceres de la Independencia, recogiendo y dejando pasajeros en las diez estaciones consideradas para la zona. Ello benefició enormemente a la población del distrito, que pasó a contar con el medio de transporte más cómodo, rápido y moderno, y permitió que su interconexión con el centro de Lima se hiciera mucho más fluida.

Pero aún estaba pendiente su vinculación vial con el resto de la urbe, con una ruta que le permitiera acceso a la zona oeste y a través de ella a las zonas norte y sur.

Para ello se había iniciado, en enero del año 2010, la construcción de una pareja de túneles idénticos que, partiendo de las avenidas Lima y Perú, atravesando en forma paralela el cerro Santa Rosa y llegando a la Prolongación Tacna, interconectarían a SJL con su vecino distrito de El Rímac.

Los túneles serían el Santa Rosa, de 243.88 metros de largo, y el San Martín, de 248.88. Ambos tendrían trece metros de ancho y ocho de alto y contarían con una calzada de once metros y dos carriles, con un carril auxiliar para casos de emergencia. Ambos deberían quedar concluidos y operativos el año 2011.

Lamentablemente, en febrero de ese año, estando ya muy avanzados los trabajos, se produjo un derrumbe en el túnel Santa Rosa, como consecuencia del cual éstos quedaron detenidos, se rescindió contrato con la empresa constructora, y se efectuó una reevaluación del proyecto, que incluyó un nuevo y largo estudio técnico.

Así, con la obra paralizada o con un avance muy lento, pasaron los años. Felizmente, como lo muestran estas imágenes, y tras los trabajos de reforzamiento en la zona del derrumbe, ya lucen un grado muy importante de avance (70%), con el Santa Rosa completamente perforado y el San Martín a punto de estarlo. Mientras tanto, se continúa colocando tubos inyectados, arcos metálicos y mallas de acero, y rociando concreto para revestirlos y para que, ya sin ningún inconveniente ni duda en cuanto a su fortaleza estructural, vayan quedando plenamente operativos.

Ello ha llevado al alcalde capitalino a anunciar que estarán listos dentro de tan sólo siete meses, en enero del próximo año.

Fotos: Andina y Municipalidad de Lima

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