domingo, 4 de julio de 2010

El Perú en el Ranking Latinoamericano: Mortalidad Infantil 2009

En el proceso de desarrollo de los países, la mejora del nivel de vida de sus pobladores es uno de los objetivos centrales. Para lograrlo, es indispensable poner énfasis en indicadores clave. Uno de ellos es la mortalidad de los niños menores a un año. Un país con un indicador elevado revela serias deficiencias, no sólo en cuanto al nivel de ingresos de sus habitantes (pues es un indicador estrechamente vinculado con el nivel de pobreza), sino también en la provisión de los cuidados que requieren, tanto el niño como la madre, en esa crítica y delicada etapa de sus vidas.

Veamos, con información de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), cómo se desempeñan en esta materia los países de nuestra región. Los datos, al año 2009, se refieren al número de muertes por cada mil niños nacidos vivos, dentro de su primer año de vida .

Podemos notar que Bolivia, uno de los países más pobres de América Latina, y también con más escasa infraestructura de atención para el binomio madre-niño, es, a gran distancia de los demás, el que registra el mayor número de muertes. Allí fallecen, antes de cumplir un año, nada menos que 42.6 niños de cada mil que nacen vivos. Sin duda, una situación sumamente preocupante que debe ser atendida adecuadamente.

Con tasas bastante menores, aunque de todas maneras muy elevadas, se encuentran Paraguay (otro país con un bajo nivel de ingresos y diversas carencias), así como República Dominicana, Guatemala y Honduras.
Luego figura Brasil, la gran potencia latinoamericana, pero que aún padece retrasos en materia de desarrollo social, como lo evidencia este indicador.

El Perú, con 18.5 niños fallecidos por cada mil nacidos vivos, se ubica en una situación intermedia en este tema. Si bien su cifra aún es elevada, revela un importante avance frente al nivel previo, de 57 fallecidos, en el año 1990. Como veremos en una nota próxima, nuestro país, anteriormente uno de los más atrasados en cuanto a mortalidad infantil, es uno de los que más la ha reducido en los últimos años, habiendo inclusive superado con varios años de anticipación la meta trazada dentro de los denominados Objetivos de Desarrollo del Milenio, que planeaba llegar a 19 muertes en el año 2015.
Las razones de este alentador desempeño se hallan en la continuidad de la política de salud, y en elementos tales como el aseguramiento universal, la disminución de la desnutrición crónica, el embarazo y el parto atendidos profesionalmente en centros de salud, el fomento de la lactancia materna, el control post parto para la madre y el niño, el uso adecuado de medicamentos, etc.

En los últimos lugares de esta tabla, es decir, con los menores niveles de mortalidad infantil, se hallan Costa Rica, Chile y Cuba, países que, bajo distintos esquemas de desarrollo, han logrado un gran avance en lo que atañe a este indicador. En los tres el número de muertes es inferior a diez por mil.

5 comentarios:

  1. ¿Aseguramiento Universal?,¿partos atendidos profesionalmente en centros de salud?¿uso adecuado de medicamentos?
    La primera de todas es un chiste de muy mal gusto,todos sabemos que en el peru,el que no trabaja y se mantenga cotizando,no tendra atencion de ningun tipo,lo mas gracioso es que si pierdes el trabajo a los dos meses,ni siquiera habras alcanzado a una,dado el tiempo que tarda el registro en la seguridad social y sumandole el dia que debe acudir a cita.
    Lo de los partos,sera mejor empaparse bien en la realidad de este pais,y darse vueltas por hospitales como el sabogal,Almenara,loayza,carrion,e inclusive el mismo Rebagliati.
    ya nos imaginamos como sera en provincias.
    Y en cuanto a los medicamentos,casi siempre dicen que NO HAY.
    Menos euforia teorica-economica y mas contacto con la realidad.

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  2. Cuanto resentido social puede existir por Dios.

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  3. El aseguramiento universal ya está en práctica en los departamentos más pobres, que son los de mayor mortalidad. La sola presentación del DNI supone un subsidio del 100% para las personas inmersas en la extrema pobreza. Ese solo hecho, que incentiva a las personas más humildes a acudir a los centros de salud, reduce rápidamente las muertes. La atención de los partos mediante profesionales, aunque sea en las sencillas postas, presentes en infinidad de poblados, también es una medida muy efectiva. Gracias a las campañas de difusión, las humildes campesinas ya acuden a sus chequeos prenatales, lo que no hacían antes. Además, hace un buen tiempo se viene capacitando a las denominadas comadronas (obstetrices empíricas), para que mejoren sus métodos de atención. Otro elemento favorable son los partos verticales, tradicionales en las serranías, y que ahora, con el complemento profesional, han demostrado ser excelentes. Todas esas cosas producen un rápido y benéfico efecto.
    El uso adecuado de medicamentos no es nada del otro mundo, pues implica unas cuantas sustancias de bajo costo, que fortalecen a la madre y al niño durante ese período crítico. Con un bajo gasto per capita, el Estado consigue una fuerte mejora en el indicador.
    Por otro lado, decir que en el Perú el que no trabaja no recibe atención de ningún tipo es falso. Toda la red de hospitales del Ministerio de Salud (aún pobremente) ha estado siempre a la mano, y ahora, con un Estado que (gracias al modelo económico vigente desde los años 90) posee más recursos que antes, lo que le permite establecer cosas como el Aseguramiento Universal (ver aquí: http://www.minsa.gob.pe/portada/aseguramiento/boletin/boletin1.html), la situación viene mejorando.
    La mortalidad por partos en los hospitales de Lima es prácticamente nula, así que, para este tema, y al margen de eventuales problemas burocráticos o deficiencias pasajeras en la atención, la mención no tiene el menor sentido.
    Decir que el Perú está a media tabla en América Latina en materia de mortalidad infantil no es producto de ninguna euforia. Más bien, el insinuar majaderamente que nuestro país no mejora nunca, que no puede ocupar ni siquiera un lugar como éste, sino que debe resignarse a estar siempre al final de todos los demás, revela una visión bastante fatalista y cuestionable de las cosas. O quizá una motivación política.

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  4. Hace pocas semanas, en la revista estadounidense TIME, afirmaban que Perú avanzó mucho en este aspecto, incluso leí que existe un programa mediante el cual las gestantes en algunas zonas rurales alejadas de los hospitales, podían alojarse temporal y gratuitamente en albergues cercanos a los hospitales en los últimos meses del embarazo.

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