miércoles, 19 de junio de 2013

Las Previsiones para la Economía: lo que dice el Marco Macroeconómico Multianual 2014-2016

A fines de mayo, el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) dio a conocer el Marco Macroeconómico Multianual (MMM) 2014-2016, importantísimo documento que constituye la referencia bajo la cual se ejecutará la política económica nacional en el referido período.

Allí se ratifica que los principales lineamientos de ésta son:
  • Una mayor inclusión social: reducción de la pobreza, disminución de la inequidad, generación de igualdad de oportunidades, y mayor presencia y eficacia del Estado en las zonas rurales del país
  • Crecimiento con estabilidad
  • Mejora de la productividad y competitividad de la economía
  • Aumento de los ingresos fiscales permanentes, ampliando la base tributaria
  • Mejora de la calidad del gasto público a través del Presupuesto por Resultados.
Además, se establece una Declaración de Política Fiscal y una Declaración de Política Tributaria. Mediante la primera se busca mantener una senda sostenible de gastos, consistente con los ingresos estructurales o permanentes, en un contexto de precios de exportación altos pero con una tendencia decreciente. Asimismo, obtener un superavit fiscal en torno del 0.6% del PBI, evitar una posición fiscal demasiado procíclica, mantener la deuda pública en un nivel sostenible, aumentar los ingresos fiscales permanentes y potenciar la capacidad de absorción del sector público para invertir eficientemente los recursos públicos.

Con base en esos lineamientos y objetivos, se establece, para el presente año y los próximos, las previsiones siguientes:

Se puede ver, por ejemplo, que se espera que la inflación se mantenga dentro del rango considerado adecuado (de entre 1 y 3%), con una tasa de 2%.

Las expectativas para el tipo de cambio, pese a la reciente alza, siguen siendo bajistas, previéndose que cierre en 2.53 soles por dólar al cierre del presente año y luego, entre el 2014 y 2016, se mantenga en 2.50.

Los términos de intercambio, que subieron significativamente hasta el 2011 y declinaron en el 2012, continuarían en fuerte baja este año, pero luego ésta se atenuaría. La considerable caída del año pasado y el actual se explica básicamente por la muy desfavorable evolución de los precios de exportación.

Esa evolución en el sector externo se explicaría por un desempeño de la economía mundial que iría mejorando paulatinamente. China seguiría creciendo fuertemente, y Estados Unidos incrementaría su tasa a niveles casi normales de 3%. La zona del euro se recuperaría muy lentamente, en tanto que Japón seguiría expandiéndose a tasas muy bajas.
En conjunto, y tomados ponderadamente, nuestros principales socios comerciales, con Estados Unidos y China a la cabeza, mostrarían un comportamiento que iría mejorando, con tasas que pasarían de 2.9% en el presente año a alrededor de 3.6% en el 2016.

La integridad de las condiciones descritas permitiría que nuestro producto bruto interno (PBI) se expanda entre 6% y 6.3% este año, y entre 6% y 6.5% en los siguientes. En términos nominales, en el año 2016 llegaría a aproximadamente US$ 290 mil millones, con lo cual el PBI por habitante superaría los US$ 9 mil.

Nuevas grúas móviles en Paita. Con la inversión privada como protagonistala inversión
total bordearía el 32% del PBI en el 2016. (Foto: Andino Investment Holding)

El crecimiento del 2013 ocurriría de la mano de una demanda interna que aumentaría aproximadamente un punto por encima del producto, contrarrestando la desaceleración de la demanda externa.
Gracias al incremento observado en la recaudación (la presión tributaria llegó a un nivel record de 16% en el 2013, y se mantendría en un promedio de 16.3% entre el 2013 y el 2016), la inversión pública, que llegó a 5.2% del PBI en el 2012, continuaría creciendo sostenidamente (12.5% al año), hasta alcanzar el 7% del PBI en el 2016.

La inversión privada también crecería notoriamente (a una tasa anual promedio de 10%), desde el 21.5% del PBI en el 2012 a 24.8% en el 2016.
Con ello, la inversión total, que llegó a 26.7% del producto en el 2012, y llegaría a 28.3% este año, alcanzaría en el 2016 la impresionante tasa de 31.8%, con un promedio de 30.7% para los cuatro años considerados en el MMM. Ello apuntalaría de manera considerable el potencial de crecimiento de nuestra economía, permitiendo que alcance tasas superiores al 7% ú 8% sin problemas de recalentamiento.

Las exportaciones, que este año disminuirían a menos de US$ 45 mil millones, repuntarían a partir del 2014, hasta superar los US$ 58 mil millones en el 2016. Las importaciones, por su parte, que este año crecerían hasta poco más de US$ 44 mil millones, superarían los US$ 57 mil millones en el 2016. Como consecuencia de ello la balanza comercial aumentaría su superavit, desde algo más de US$ 600 millones en el presente año, a casi US$ 1,500 millones en el 2016.
Eso, y los otros flujos del sector externo, llevarían a que la cuenta corriente, que refleja la brecha ahorro-inversión del país, incremente su nivel negativo, desde -0.9% del PBI en el 2010 hasta -3.6% en el 2012 y un máximo de -4.4% en el presente año, para luego recuperarse levemente, hasta un porcentaje de -4.0% en el 2016.

Para hacerle frente se recurrirá, entre otras fuentes, a financiamiento externo de largo plazo, el cual, luego de haber alcanzado el 8.6% del PBI en el 2012, descenderá a 8.3% en el 2013 y luego disminuirá sostenidamente, hasta ubicarse en aproximadamente 5.5% en el 2016.

Además, el MMM estima que la presión tributaria (Recaudación Total/PBI), luego de haber alcanzado un nivel record de 16% en el 2012, disminuiría levemente en el 2013 y 2014, para posteriormente alcanzar un nuevo record de 16.8% en el 2016.

Ello, más una prudente política de gasto, permitirían mantener la sólida posición fiscal actual. El superavit económico, ascendente a 2.2% del PBI en el 2012, se ubicaría en 0.5% entre el 2013 y el 2016, en tanto que el superavit primario, que llegó a 3.3% en el 2012, promediaría el 1.4%. Así, el resultado económico estructural (el que se calcula al margen del ciclo económico y de las variaciones de precios clave para el presupuesto fiscal), pasaría de ser ligeramente superavitario en el 2012 (0.2% del PBI) a ser deficitario en -0.8% en el 2013, nivel negativo pero totalmente manejable, que iría disminuyendo sostenidamente hasta casi equilibrarse en el 2016.
Esa evolución concuerda con la meta del MEF de hacer menos volátil el resultado fiscal de fondo, tendiendo al equilibrio estructural. Se quiere que éste sea cada vez menos dependiente de los precios de las materias primas, y que el gasto público reduzca su volatilidad.

La deuda, tanto la externa, como la interna y la total, seguirían reduciendo su peso en relación al PBI. La externa pasaría de 9.5% en el 2012 a 7.7% en el presente año, y a sólo 5.6% en el 2016, en tanto que la interna se mantendría en su nivel actual, de poco más de 10% del PBI. Ello haría que la deuda total disminuya de 19.7% en el 2012 a 18.5% en el 2013 y a 15.7% en el 2016.

Esas son las metas y previsiones que nuestro equipo económico tiene establecidos para el mediano plazo, en el marco de los buenos fundamentos existentes, pero también del aún incierto panorama mundial actual. Si éste último no se agrava, nuestra economía no debería tener obstáculos para seguir creciendo de la forma tan importante en que lo ha venido haciendo.

lunes, 17 de junio de 2013

América Latina: así va el PBI de los Siete Grandes (a marzo del 2013)

El 2013 no está resultando un buen año para las economías latinoamericanas. Así lo dejan ver los datos que presentamos a continuación, que se refieren a la evolución del producto bruto interno (PBI) de las siete principales economías de la región en el primer trimestre del 2013. Las cifras reflejan una fuerte ralentización respecto de lo observado en el mismo período del año anterior.

La principal causa de ello ha sido, sin duda, la desaceleración de la economía de China y de otros importantes mercados, lo que provocó la caída de los precios de los commodities exportados por la región, como el cobre, el oro, el petróleo y la soya. Pero ésa no es la única explicación de lo descrito: también ha habido elementos endógenos, atribuibles a los desequilibrios macroeconómicos que vienen atravesando varios países y que han debilitado sus demandas internas. Y también ha influido un efecto estadístico, resultante del menor número de días laborables respecto del año anterior, debido a que la semana santa del presente año se celebró en marzo, y no en abril.

Dicho eso, vayamos a las cifras. El Perú es el país que mejor ha resistido en el trimestre el embate externo, pues, pese a que éste provocó una abrupta caída de 20% en sus exportaciones, no pudo impedir un crecimiento productivo de 4.8%, que si bien resulta modesto para los estándares a los que el país había accedido, es bastante elogiable, dadas las circunstancias. La referida expansión se explica en gran medida por la fortaleza de la demanda interna, que permitió contrarrestar parcialmente la alicaída demanda externa. En los siguientes meses el país da por descontada una significativa recuperación, que permitiría mantener vigente la meta de alcanzar una tasa de 6% al cierre del año. Una muestra de ello la acaba de dar el dato de abril, cuya tasa de 7.65%, la más alta de los últimos 24 meses, ha llevado el crecimiento acumulado a 5.54%.

Chile también ha tenido un desempeño muy aceptable en el período, alcanzando una tasa de expansión de su producto de 4.1%. Pese a haber sido golpeado por la caída del precio del cobre (su principalísimo producto de exportación, y base de sus ingresos fiscales), el país se ha sustentado en su demanda interna para capear el temporal externo y lograr un avance significativo en su producción.

Argentina se ubica tercera, al haber logrado hasta marzo un crecimiento de 3.0%, que, pese a estar lejos de lo previsto por sus autoridades económicas, implica una relativa mejoría frente a la tasa de 1.9% alcanzada a lo largo del año 2012. El país viene siendo afectado por fuertes desequilibrios (que se reflejan en una elevada inflación y pérdida de competitividad internacional), problemas de liquidez en moneda extranjera y falta de confianza para la inversión, a los cuales se suma la precaria situación de su socio y vecino Brasil, cuya persistente desaceleración viene dificultando las exportaciones gauchas.

Colombia sólo creció 2.8%, aunque mostrando, según los analistas del país, una tendencia a mejorar a partir del segundo trimestre, de la mano del incremento de la confianza, lo que se estaría reflejando en un incremento del consumo y la inversión. Las estimaciones para el cierre del año ya no hablan del 4.8% inicial, sino de 4.5%.

Como acabamos de señalar, Brasil viene creciendo modestamente, al igual que en los dos años previos (2.7% en el 2011 y 0.9% en el 2012). Hasta marzo lo ha hecho a una tasa de 1.9%, pero con el relativamente buen dato de abril (4.85%), ha elevado su cifra acumulada a 3.43%. Dado que en la actualidad intenta reducir su pertinaz inflación, a la vez que realizar algunas reformas estructurales para mejorar el clima de inversiones y su competitividad externa, queda la duda de si podrá alcanzar la meta de 3.5% establecida al inicio del año.

México figura en la sexta posición, con una tasa de 0.8%. El país aún no logra encontrar el camino del crecimiento sostenido, demostrando que requiere reformas que propicien un mayor flujo de capitales privados y por ende un mayor dinamismo. Al parecer, el nuevo gobierno comienza a dar importantes pasos en ese sentido.

Cierra la lista Venezuela, cuyo crecimiento de apenas 0.7% en el trimestre constituye un gran revés en comparación con el resultado de 5.6% alcanzado al cierre del 2012 y con el objetivo planteado para este año, de lograr una tasa de 6%. Además, esa ínfima tasa parece dar la razón al FMI, que ha pronosticado una expansión de apenas 0.1%. El país viene padeciendo fuertes desequilibrios macroeconómicos, que se reflejan en una elevada inflación, pérdida de competitividad exportadora, decrecientes incentivos para invertir y producir (traducidos en graves desabastecimientos de productos), debilidad de su moneda y un endeudamiento en alza.

Luego de haber revisado las cifras del crecimiento en el primer trimestre, veamos a cuánto ascienden los PBI acumulados por estos países en los últimos cuatro trimestres (2012-II, 2012-III, 2012-IV y 2013-I). Los datos, provenientes de las páginas web de sus correspondientes bancos centrales o institutos de estadística, han sido obtenidos en moneda nacional, y convertidos por nosotros a dólares corrientes, empleando el tipo de cambio oficial promedio vigente para el período considerado. Lamentablemente, Venezuela no ha publicado su dato trimestral, por lo que en el cuadro incluimos, sólo a modo referencial, su PBI correspondiente al año 2012.

Como es sabido, el primer país por el tamaño de su economía es Brasil. cuyo PBI anualizado alcanza, al primer trimestre del presente año, los US$ 2.226 billones. De esta manera, continúa siendo dos veces más grande que el país que le sigue, México, cuyo dato asciende a US$ 1.193 billones.

El tercero en la lista es Argentina, con un producto que supera ligeramente los US$ 481 mil millones.

El cuarto país es Venezuela, que recuperó transitoriamente dicha ubicación a costa de Colombia, pero que muy probablemente la perderá nuevamente al cierre del año, no sólo por efecto del magro crecimiento que viene registrando, sino también por la fuerte devaluación de 46% registrada por su moneda en febrero (que pasó de 4.30 a 6.30 bolívares por dólar), lo que sin duda afectará su dato en dólares.
Luego figura Colombia, con un producto que se acerca a los US$ 375 mil millones.

En el sexto lugar latinoamericano se ubica Chile, con un PBI de US$ 275 mil millones, y cierra la lista el Perú, con uno de US$ 209 mil millones. Cabe recordar, sin embargo, que cuando la medición se efectúa mediante el método de paridad de poder adquisitivo (PPA), nuestro país pasa a la sexta ubicación.

Nota: este artículo fue actualizado el 20 de junio, para consignar los datos de crecimiento de Argentina y Colombia y el del PBI corriente de Argentina, que recién fueron publicados. Por último, fue actualizado el 28 de junio, para incluir el dato del PBI corriente de Colombia, publicado ese día.

domingo, 16 de junio de 2013

Apuntando Alto: los Cohetes-Sonda Peruanos

Empeñado en seguir acumulando conocimientos y experiencia en la materia, nuestro país no detiene su cronograma de lanzamientos de pequeños cohetes-sonda (aquéllos con fines de investigación, destinados a hacer mediciones diversas).

El más reciente: el Paulet 1-B (foto: FAP).

En efecto, con gran regularidad, la Comisión Nacional de Investigación y Desarrollo Aeroespacial (CONIDA), entidad encargada de todo lo concerniente a este importantísimo campo, viene lanzando, desde su base de Punta Lobos, en Chilca (al sur de Lima), diversas variantes de su emblemático cohete de investigación Paulet, y en cada una de ellas viene volcando el fruto de sus aprendizajes previos e incrementando la participación de tecnología propia.

Eso es lo que ha venido ocurriendo desde el lanzamiento, el 26 de diciembre del 2006, del Paulet-1. Si bien su diseño se basó en gran medida en el argentino Orión 1, y su motor no fue fabricado en el país, su construcción, lanzamiento y monitoreo durante su vuelo corrieron por cuenta de los ingenieros peruanos. Este precursor cohete peruano, de 2.72 metros de alto y 99 kilogramos de peso, se elevó hasta los 45 kilómetros de altura. Sirvió básicamente como un prototipo para evaluar la aerodinámica del diseño, la técnica de lanzamiento, la adecuación del motor y las virtudes del combustible empleado. No llevó consigo instrumental de medición de su desempeño ni otra carga útil.



La secuencia continuó el 2 de setiembre del 2009, con el Paulet 1M, una versión modificada y mejorada de su antecesor, al cual superaba ligeramente en altura (2.875 metros) y peso (108 kilogramos, de los cuales 64.17 correspondían al propelente). Además, contaba con un motor de mayor potencia (de 206 milímetros de diámetro), esta vez sí diseñado y construido íntegramente en el país, y mostraba algunas modificaciones en su ojiva (extremo superior), construida de material compuesto. Todo ello, así como el tipo de propelente empleado, le permitieron alcanzar, a una velocidad de 4 mil kilómetros por hora, una altura de 90 kilómetros, y transportar, como carga útil, diversos aparatos de telemetría, mediante los cuales envió valiosa información a los ingenieros en tierra.



El proceso se extendió el 30 de setiembre del 2011, con el X-PAX-II.



Lo último acaba de ocurrir hace pocos días, con el lanzamiento del Paulet 1-B, que alcanzó los 15 kilómetros de altura, y que, según los funcionarios de CONIDA, incorpora tecnología 100% nacional. No se ha informado si el cohete llevó consigo un paracaídas que permitiera su recuperación, aspecto que la entidad había previsto para los lanzamientos posteriores al del Paulet 1-M.



El cronograma continuará sin pausa, pues están previstos nuevos desarrollos y despegues. Así, en el 2014 se espera tener disponible un combustible de segunda generación, que permitirá alcanzar los 80 kilómetros de altura.

El Paulet 1-B en detalle (Fotos: FAP)

Luego, en el 2016 se tendrá a punto un combustible aún más avanzado, de tercera generación, con el cual el cohete programado para entonces podrá ascender hasta una altura de 100 kilómetros.

De haber éxito en los referidos proyectos, todo quedará expedito para que en el 2020 se lance un nuevo cohete, a nada menos que 300 kilómetros de altura. Con ello, el Perú habrá quedado muy cerca de poder poner en órbita, empleando tecnología íntegramente nacional, sus propios satélites.

Teniendo en cuenta que, paralelamente, nuestro país viene dando sus primeros pasos en la construcción de nanosatélites (satélites de muy pequeñas dimensiones), lo dicho podría implicar que el sucesor de estos diminutos artefactos podría ser transportado y puesto en órbita por algún sucesor de los cohetes mencionados, en una feliz convergencia de tecnología 100% nacional. Ojalá todo marche de acuerdo a lo planeado.

El Perú en el Ranking Latinoamericano: PBI Per Capita 2012 (en dólares corrientes y en PPA)

Luego de la publicación en esta sección del ranking con los datos del producto bruto interno (PBI) de los países de la región, habían quedado pendientes los datos del PBI per capita, resultante de dividir el PBI por el número de pobladores del respectivo país. Así lo haremos en esta oportunidad.

Al igual que los del PBI, los datos consignados en esta ocasión provienen del último World Economic Outlook (WEO), publicado por el Fondo Monetario Internacional (FMI) en abril del presente año.

Veamos en primer término los expresados en dólares corrientes.

Éstos sitúan a Chile en el primer lugar latinoamericano, con un PBI por habitante de US$ 15,410. Según el FMI, el país mantendría ese liderazgo también en el presente año, con una cifra que superaría los US$ 16 mil.
A escasa distancia del país sureño figura Uruguay, cuyo per capita asciende a US$ 14,614.

Un poco más atrás se sitúan Venezuela y Brasil, con cifras de US$ 12,956 y US$ 12,079, respectivamente, Sin embargo, se espera que este año el país petrolero, afectado por un bajo crecimiento y la devaluación de su moneda, tenga una reducción de su cifra, lo que hará que sea rebasado por el gigante latinoamericano. Cabe señalar que este último también vio reducida su cifra en el 2012, y está sintiendo los efectos de una fuerte desaceleración, a raíz de la cual su dato del 2013 aún no logrará igualar al del 2011.

En los puestos quinto y sexto se ubican Argentina y México, con datos per capita de US$ 11,576 y US$ 10,247, respectivamente.

Luego figuran los países con menos de US$ 10 mil, entre ellos Panamá y Costa Rica, que ya se acercan a dicha cifra.

El Perú aún permanece en la mitad inferior de la tabla, en el puesto 10, por detrás de Colombia y superando a República Dominicana. El producto por habitante de nuestro país, pese a estar creciendo sumamente rápido, de la mano de la excelente performance de la economía y de la cada vez más moderada tasa de crecimiento poblacional, aún es bastante modesto, habiendo alcanzado los US$ 6,530 en el 2012 y previéndose que supere los US$ 7 mil en el presente ejercicio.

La parte baja de la tabla la ocupan los dos países sudamericanos de menores ingresos, Paraguay y Bolivia, y  los centroamericanos El Salvador, Guatemala, Honduras y Nicaragua, este último el país más pobre de la región, con un guarismo por habitante de apenas US$ 1,757.

Veamos ahora los datos en términos de paridad de poder adquisitivo (PPA), metodología que no se conforma con tomar el dato nominal, sino que evalúa su capacidad de compra.

Bajo esta forma de medición, Chile también es el país líder, con un dato por habitante de 18,419 dólares internacionales corrientes.

Pero hay cambios en el segundo lugar, el cual ya no es ocupado por Uruguay, sino por Argentina, cuyo ingreso por habitante se acerca considerablemente al chileno. Dicha situación, que permite al país gaucho pasar del puesto quinto al segundo, se debe a los bajos costos imperantes en su economía, que dotan al ingreso de sus habitantes de un poder adquisitivo mayor del que se podría suponer a partir del simple dato nominal.

En Uruguay, en cambio, sus altos costos y precios llevan a que su dato en PPA no se incremente mayormente frente al nominal, situación que también ocurre en Venezuela y Brasil. En este último, inclusive, el dato en PPA resulta inferior al nominal.

Lo mencionado para Argentina, cuyos bajos costos y precios permiten un dato PPA mucho mayor que el nominal, se repite en la mayoría de países latinoamericanos. Uno de ellos es el Perú, cuyo dato bajo esta metodología resulta de 10,719 dólares internacionales corrientes, es decir 64% más alto que el nominal.

La diferencia entre ambas formas de cálculo es inclusive más amplia en los países de menores ingresos. Por ejemplo, en Bolivia es de 101%, en Honduras de 106% y en Nicaragua de 154%. 

sábado, 15 de junio de 2013

El Perú en el Mundo: Producción de Café 2012

El Perú no sólo destaca a nivel mundial en la producción pesquera o minera. También lo hace en la de varios productos del campo. Entre ellos sobresale nítidamente el café, de cuyos granos tostados y molidos se elabora una de las bebidas más populares del mundo.

Esta especie agraria, propia de los países de clima cálido, tiene dos variedades principales: Arábiga (la más extendida en nuestro continente) y Robusta (la más popular en África y Asia).

Veamos a continuación, con información de la Organización Internacional del Café (International Coffee Organization-ICO), qué países son sus principales productores, y la posición que al respecto ocupa el Perú. Los datos, referidos al año 2012, están expresados en miles de sacos de 60 kilogramos.

Brasil destaca, prácticamente sin competencia, como el primer productor mundial, con nada menos que el 35% del total (de 145 millones de sacos). En el 2012 incrementó en 17% su gigantesca producción, que superó los 50 millones de sacos.

En el segundo puesto, pero a gran distancia, le sigue Vietnam, con 22 millones, y luego Indonesia, con 11.2 millones. Tras ellos se ubican Etiopía (con 8.1 millones) y Colombia (que viene perdiendo posiciones, con 8 millones).

El Perú, que el año 2011 se situó en la séptima casilla mundial, retrocedió dos en el 2012, afectado por una reducción de 15% en su producción, y por el avance de India y México. La producción nacional descendió desde su record de 5.58 millones de sacos en el 2011 a 4.75 millones, debido al desgaste de las plantaciones y factores climáticos, que propiciaron la aparición de plagas como la roya. Con ello, la participación peruana en el total mundial disminuyó de 4.1% a 3.3%.

El café peruano es de la especie Arábiga (de las variedades Típica, Caturra, Catimores y Borbón), y se cultiva principalmente en los departamentos de Junín (en Chanchamayo y Satipo), Cajamarca, San Martín, Amazonas y Cusco, en las zonas entre 1,000 y 1,800 metros de altitud, tanto en las laderas oriental como occidental de la cordillera.
Según la ICO, el consumo nacional anual es de aproximadamente 250 mil sacos (cerca del 5% de la producción total), con una cifra per capita de alrededor de 0.50 kilogramos. El resto se exporta.

viernes, 14 de junio de 2013

Fuerte Repunte del PBI en Abril: Creció 7.65%

Luego de un muy débil resultado en marzo, la economía peruana registró una importante recuperación en abril: el producto bruto interno (PBI) se expandió a la elevada tasa de 7.65%, la mayor de los últimos 24 meses . Con ello, acumula 44 meses de crecimiento ininterrumpido, así como una tasa de incremento de 5.54% en lo que va del año y una de 6.23% en los últimos doce meses. Así lo dio a conocer hoy, mediante un Informe Técnico, el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI).

Según el organismo, el buen resultado del mes en referencia se explica tanto por el buen desempeño de la demanda interna como el de la externa. La interna se reflejó en el elevado crecimiento del consumo del gobierno (18.27%), la mayor importación de bienes de consumo (30.56%), la mayor venta de autos ligeros (33.99%), la mayor importación de bienes de capital y materiales para la construcción (10.04%) y la mayor inversión en construcción (26.48%). La demanda externa, por su parte, se recuperó parcialmente, registrando un leve incremento de 1.01%.

Asimismo, influyó el factor estadístico, que esta vez, contrariamente a lo ocurrido en marzo, incidió favorablemente. Ello, debido a que la Semana Santa de este año, a diferencia de la del año pasado, tuvo lugar en marzo y no en abril, lo que permitió tener en este último mes dos días laborables más que en similar mes del año 2012.

Con la sola excepción de la Pesca, que retrocedió 9.75%, la expansión de abril fue generalizada. Destacó nítidamente la Construcción, con un espectacular incremento productivo de 26.48%, que llevó su tasa acumulada en lo que va del año a 15.54%.

Otros sectores de importante crecimiento fueron Financiero y Seguros (9.85%), Transportes y Comunicaciones (8.08%), Minería e Hidrocarburos (que tuvo su mejor desempeño desde enero del 2009, con una tasa de 7.79%), el importantísimo Comercio (7.46%), Resto de Otros Servicios (7.31%) y Restaurantes y Hoteles (7.07%).

La Manufactura, el sector de mayor ponderación en el PBI, tuvo un desempeño aceptable, al crecer 4.40%. Dicho positivo resultado fue logrado gracias al significativo crecimiento (de 6.94%) del subsector Fabril No Primario (el más importante del sector), y pese a la importante caída (-9.62%) del subsector Fabril Primario.

Con ello, el sector que más viene contribuyendo al crecimiento de la economía nacional en lo que va del año es la Construcción. Tal como se observa en el siguiente gráfico, hasta abril es responsable de 0.99 de los 5.54 puntos porcentuales que se ha expandido el PBI.

El Comercio registra un aporte muy parecido, de 0.96 puntos. Un poco más atrás destacan Resto de Otros Servicios (0.71 puntos) y Transportes y Comunicaciones (0.64).
La Manufactura contribuye con apenas 0.13 puntos, y Minería e Hidrocarburos con 0.06. La Pesca, por su parte, le resta 0.02 puntos al cómputo global.

Hasta antes de divulgarse el dato de abril, las estimaciones de crecimiento del país en el 2013 fluctuaban alrededor de 6%. Ahora que ya se le conoce, es probable que se ratifique dicha estimación, o inclusive que se le reajuste ligeramente al alza. No sólo por los buenos fundamentos de la economía, que se han mantenido y que se reflejan en una inversión y un consumo vigorosos, sino también por el mejorado panorama externo, en el que ya se comienza a ver países saliendo de la recesión y creciendo levemente, y mercados internacionales en los que los precios de productos como los minerales, después de haber tocado fondo entre abril y mayo, comienzan a recuperarse gradualmente.

miércoles, 5 de junio de 2013

Metro de Lima: Toman Forma los Puentes sobre el Río

En el tramo Avenida Grau-San Juan de Lurigancho de la Línea 1 del Metro de Lima, los trabajos ya están muy avanzados. El viaducto elevado, de 12 kilómetros de largo, ya tiene levantada la casi totalidad de sus columnas y montada la gran mayoría de sus vigas. Varias de las diez estaciones ya muestran su fisonomía, con sus curvilíneos techos y sus escaleras eléctricas, en tanto que la altísima plataforma comienza a exhibir los rieles sobre los que discurrirán los modernos trenes Alstom.

Mientras eso ocurre, en la zona del río Rímac van siendo levantados los dos grandes puentes (uno de 274 metros de largo y el otro de 240) que permitirán sortear el mencionado curso de agua y la muy transitada Vía de Evitamiento y unirán el centro de Lima y el mencionado distrito, el más poblado del país.

La foto de arriba, publicada por la gubernamental AATE (entidad encargada de supervisar todo lo concerniente a este fundamental medio de transporte) es ilustrativa. Gracias a ella se puede ver cómo, mediante la moderna técnica del encofrado deslizante horizontal, y con la participación de los denominados carros de avance, las plataformas de concreto comienzan a extenderse desde sus puntos de apoyo y a delinear lo que será esta notable infraestructura.

En el video adjunto, publicado en el Facebook del consorcio constructor, un locuaz ingeniero explica en detalle el muy interesante proceso constructivo.



Según el cronograma, los puentes quedarán concluidos en los últimos meses del presente año, y la totalidad del viaducto a mediados del próximo. En ese momento, la Línea 1 habrá completado sus 34 kilómetros de largo y San Juan de Lurigancho habrá ganado un importantísimo medio para articularse vialmente con el resto de la ciudad.

lunes, 3 de junio de 2013

El Perú en el Ranking Latinoamericano: Principales Puertos de Contenedores 2012

Gracias a un Informe publicado hoy por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), en esta ocasión tenemos en nuestra sección el ranking de los 65 principales puertos de contenedores de la región. En realidad, el referido documento considera 80 puertos, correspondientes a toda el área de estudio de la entidad, pero nosotros hemos tomado de ellos únicamente los pertenecientes a la región que nos concierne en este espacio semanal, que por lo demás son los de mayor importancia.

Los datos, correspondientes al año 2012, indican el número de TEU (contenedores de 20 pies de largo) movilizados por los puertos latinoamericanos. El interés por ver el movimiento de estas grandes cajas metálicas se debe a que a la fecha representan el principal medio de transporte nacional e internacional de las mercancías.

Si bien en el año en evaluación las economías latinoamericanas se vieron impactadas por la crisis internacional, que redujo las ventas de sus principales commodities y provocó en sus puertos el menor movimiento de contenedores de los últimos tres años, algunos de ellos lograron avances significativos, como comprobaremos a continuación.

Podemos ver que Panamá mantiene su hegemonía regional. El pequeño país centroamericano, sede del importantísimo canal interoceánico, alberga a los dos principales puertos latinoamericanos: Colón y Balboa. El primero movilizó en el 2012 nada menos que 3'518,672 TEU, y el segundo 3'304,599 TEU. Los avances respecto del año 2011 fueron de 4.4% y 2.2%, respectivamente.

El tercer puesto corresponde al brasileño puerto de Santos, que, pese a registrar una ligera caída, logró movilizar casi 3 millones de TEU.

Cartagena, de Colombia, se consolidó en la cuarta ubicación, registrando el mayor incremento (19%) entre los principales puertos. Este terminal, ubicado en la costa caribeña del país, movilizó 2.2 millones de TEU. Luego se situó el mexicano Manzanillo, con 1.9 millones de TEU y una mejora de 9.6% respecto del año previo.

La gran novedad en los puestos de avanzada la dio nuestro principal terminal. En efecto, el Callao desplazó a Buenos Aires y ahora se ubica en el sexto lugar, al haber movilizado 1'817,663 TEU, con un significativo incremento de 12.5% respecto del año 2011. Sin duda, cada vez se hacen más claros los positivos resultados de una política económica que promueve el comercio exterior y que incentiva el arribo de cuantiosas inversiones, como las realizadas en nuestro primer puerto, que ha quedado dotado de una infraestructura de primer nivel en su Muelle Sur, y ya tiene en marcha las obras para la construcción de su gran Muelle Norte Multipropósito, que será aún más amplio y mejor equipado que su competidor.

El principal puerto argentino descendió a la séptima casilla, al haber registrado un importante retroceso de 10.5% en sus operaciones, movilizando sólo 1.6 millones de TEU.

Inmediatamente después se ubica el ecuatoriano Guayaquil, con 1.4 millones de TEU, y luego el mexicano Lázaro Cárdenas (con un notable crecimiento de 30.3% y 1.2 millones de TEU) y el chileno San Antonio (con un avance de 15.2% y 1.1 millones de TEU).

La lista de los once terminales regionales con más de un millón de TEU la cierra Puerto Limón, en Costa Rica, que en el 2012 movilizó 1'045,215 de estas grandes cajas de acero.

Otros puertos importantes, como Valparaíso (Chile), Buenaventura (Colombia), Puerto Cabello (Venezuela) y Montevideo (Uruguay), se ubican en los puestos 13, 14, 15 y 17, respectivamente.

Y la lista de los 65 terminales considerados por la CEPAL la cierra Mazatlán, en México, con poco más de 39 mil TEU.

El segundo puerto peruano de contenedores, Paita, figura en la ubicación 45, tras haber movilizado 170,855 TEU, 11.2% más que en el 2011. El terminal piurano, concesionado hace tres años, incorporó en los primeros meses del presente año dos grandes grúas móviles y actualmente se halla embarcado en la construcción de su nuevo terminal de contenedores, el mismo que contará con una grúa pórtico de muelle y dos de patio. Luego, cuando su movimiento de contenedores supere los 180 mil, el concesionario deberá incorporar un número similar de grúas. A la luz de su movimiento actual, y de su velocidad de crecimiento, es previsible que ese nuevo equipamiento llegue pronto, lo que sin duda se reflejará en el movimiento portuario y en su posición en este importante ranking.

jueves, 30 de mayo de 2013

El Perú en el Mundo: Exportación de Prendas de Vestir 2011

La industria de prendas de vestir es una actividad fundamental en muchos países, no sólo por la importancia de los bienes que produce, sino por los grandes beneficios que origina en la economía, al constituir una inmejorable fuente de ingresos y empleo.

Y, como veremos a continuación, no es una actividad exclusiva de países en desarrollo que aún no incursionan en industrias tecnológicamente más avanzadas, o de países densamente poblados, poseedores de abundante mano de obra barata. También continúa plenamente vigente en países de alto nivel de desarrollo, de industrias muy sofisticadas y costos laborales nada bajos.

Así lo dejan ver los siguientes datos, proporcionados por la Organización Mundial de Comercio (OMC). Éstos nos muestran a los principales exportadores mundiales de prendas de vestir en el año 2011.

Como se puede observar, China continúa siendo, por amplia ventaja, el país más destacado en la materia. En el 2011 incrementó en 18% sus exportaciones, que ya se acercan a los S$ 154 mil millones. No es necesario abundar acerca de la capacidad productiva de este gigante asiático, pues ésta es bien conocida por los productores de todos los países, que se ven obligados a efectuar grandes esfuerzos para competir contra su inmensa producción de bajo costo.

A China le siguen Hong Kong (que también forma parte de su territorio, y que exportó poco más de US$ 24 mil millones), Italia, Bangladesh y Alemania.

La populosa India escaló una ubicación y ahora se sitúa en el sexto lugar, con algo más de US$ 14 mil millones. Las europeas Francia y España se ubican novena y décima, y la primera potencia mundial, Estados Unidos, en el décimo quinto puesto.

México, situado un casillero más atrás, es la primera potencia confeccionista latinoamericana, con exportaciones ascendentes a US$ 4,638 millones, 6% superiores a las del año previo. El país azteca vende su producción principalmente a su gigantesco vecino Estados Unidos, tal como también lo hacen otros dos países latinoamericanos que destacan en este ranking: Honduras (puesto 24), Panamá (30) y El Salvador (33).

El Perú logró escalar cuatro posiciones respecto del año 2010, ubicándose en el puesto 36 del mundo. Con ello, también se convirtió en el quinto principal exportador latinoamericano, al superar a Guatemala.
En el 2011 nuestro país exportó US$ 1,525 millones, con un considerable incremento de 28% respecto del año anterior. Y en el 2012 acaba de ampliar nuevamente su monto, hasta un total de US$ 1,625 millones, ya muy cercano a su record del año 2008 (US$ 1,652 millones). Los principales productos peruanos son los t-shirts y las camisas y blusas de punto, todas ellas de algodón.

El potencial de nuestro país para seguir prosperando en el negocio es muy alto, teniendo en cuenta, por ejemplo, la gran calidad de los textiles con los cuales elabora sus prendas, y los numerosos tratados de libre comercio que ya tiene suscritos, entre ellos con Estados Unidos, la Unión Europea, China y Japón, enormes países o bloques capaces de demandar grandes volúmenes de los t-shirts y otros productos nacionales. Si bien en los últimos años dichos mercados han atravesado una difícil situación económica, que se tradujo en una débil demanda, en lo sucesivo podrían dar lugar, a partir de su plena recuperación, a un gran momento en este rubro industrial nuestro. Similar efecto podría producir la consolidación, como compradores, de varios importantes países latinoamericanos, como Brasil y Venezuela, que ya adquieren significativos volúmenes de muestras confecciones.

En el Perú, este rubro industrial prospera de la mano de numerosísimos productores de todo tamaño, tanto del ámbito textil como del propiamente confeccionista. Las miles de pequeñas y microempresas que se articulan en la cadena de producción y comercialización proporcionan decenas de miles de puestos de trabajo.

Por ser una actividad en la que el Perú tiene ventajas comparativas y competitivas, y por tener en la economía ese muy favorable efecto que acabamos de describir, es necesario seguir impulsando esta importante industria, cuyas exportaciones representan al año 2012 el 14.7% de las exportaciones no tradicionales y el 3.6% de las ventas externas totales.

Perú: Evolución del PBI Real 1950-2012

Aprovechando la información recientemente publicada por el Instituto Nacional de Estadística e Informática y el Banco Central de Reserva, hoy actualizaremos un interesante gráfico que publicamos hace varios años, referido a la evolución del producto bruto interno (PBI) real desde mediados del siglo pasado. El período considerado en esta ocasión es el que va desde el año 1950 hasta el 2012.

Por estar expresados en soles del año 1994 (es decir, soles con una capacidad adquisitiva constante), los datos permiten apreciar cómo evolucionó, en términos reales, el valor de lo producido por nuestro país. Por la misma razón, no pueden ser comparados con datos expresados en soles corrientes (los cuales están afectados por el fenómeno inflacionario) ni con los expresados en dólares corrientes (pues éstos, además del efecto precio, son afectados por la volatilidad del tipo de cambio).

Esa forma de presentar la información hace posible ver, por ejemplo, que el tamaño de la economía peruana se incrementó 4.2 veces (91250/21929) entre 1950 y 1985, disminuyó 10.1% (82032/91250) entre 1985 y 1990, y aumentó 2.7 veces (224624/82032) entre 1990 y el 2011. En los 62 años considerados, creció 10.9 veces, pasando de 21,929 a 238,790 millones de soles de 1994. Y si se echa una mirada al gráfico de abajo, que emplea la misma metodología de datos, se puede ver que en el año 2012 la economía peruana es nada menos que 33 veces más grande que en 1922.

La referencia que hacemos (con foto incluida) acerca de los presidentes que se sucedieron en el gobierno a lo largo de este extenso período permite determinar con facilidad quiénes de ellos propiciaron con sus políticas el avance económico de nuestro país y quiénes originaron graves retrocesos.

Los datos son oficiales hasta el año 2012. Para los años 2013 a 2016 (año en que finalizará el mandato del actual presidente) hemos empleado cifras estimadas por el Ministerio de Economía y Finanzas, que prevé un crecimiento anual de 6%.

Se puede ver claramente que los años entre 1950 y 1975 fueron, salvo escasas excepciones, de crecimiento sostenido. Durante las primeras décadas de tal período el país sacó provecho del auge de los precios de nuestros principales productos de exportación (debido a la turbulencia internacional generada por la guerra de Corea). Con esos abundantes ingresos, el Estado llevó a cabo una importante labor de construcción de infraestructura, que ayudó a impulsar la economía. Sin embargo, el protagonismo no dejó de estar en manos privadas, pues el Estado no intervenía mayormente en la actividad productiva.

Pero la situación fue variando gradualmente, y a fines de los años 60 e inicios de los 70 dio un giro radical, con el acceso al poder de la dictadura de Velasco, quien llevó a cabo las nefastas reformas que desencadenarían la catástrofe de los años siguientes. Con ellas, el Estado adquirió un papel protagónico en la producción, e impuso una serie de medidas contrarias a la libertad económica, como controles de precios, exorbitantes tasas arancelarias, cierre del mercado a las importaciones, trato discriminatorio contra la inversión extranjera, etc. A eso se añadió un desmedido gasto fiscal, tanto en el Gobierno Central como en las empresas públicas. El resultado de ello fue el descalabro económico, que se hizo manifiesto a partir de 1975.

Desde entonces, el Perú ingresó a una sombría etapa de terrible debilidad económica. A la creciente inflación se sumó un nivel cada vez mayor de estancamiento de la actividad productiva, que derivó en el incremento del desempleo y la sostenida caída de los salarios.

Los muy mediocres gobiernos que siguieron, de Morales Bermúdez, Belaúnde y García, lejos de desmantelar la irracional estructura productiva montada por Velasco (que era la que había desequilibrado por completo la economía), intentaron administrarla, con medidas timoratas y nulos resultados. Por si fuera poco, el primer gobierno de Alan García añadió al grave panorama existente una política económica totalmente populista e irresponsable, que terminó de hundir la actividad productiva. Al final de su mandato, en 1990, el PBI había retrocedido 10.1%, por debajo del nivel alcanzado en 1975. Mientras tanto, en esos quince años, la población creció 43%, llevando a que el PBI per capita resultara golpeado mucho más dramáticamente que el PBI total, como veremos en el cuadro que presentaremos dentro de algunos días.

La economía peruana es hoy 33 veces más grande que en 1922.

Afortunadamente, en los años 90 se llevó a cabo un cambio radical de la estructura económica nacional, pues se desmontó prácticamente todo el esquema velasquista y se reorientó el país hacia un modelo de libre mercado. Los resultados de ese viraje económico fueron muy rápidos e incuestionables. Con la apertura y liberalización, las inversiones nacionales y extranjeras no tardaron en hacerse presentes, propiciando un sostenido y elevado crecimiento del PBI.

Dicha política económica, iniciada durante el gobierno de Fujimori, no ha sido abandonada hasta hoy, pues tanto Toledo, como García y Humala, la han mantenido o perfeccionado a través de medidas o reformas importantes y necesarias, como la eliminación del absurdo régimen de Cédula Viva, la suscripción de numerosos tratados de libre comercio, políticas de mayor inclusión social, etc.

lunes, 27 de mayo de 2013

IED continuó en Excelente Nivel

Pese a las indefiniciones y ambigüedad del gobierno en las semanas y meses anteriores, y a desafortunadas propuestas (como la de estatizar Repsol del Perú), que provocaron honda preocupación acerca del camino que seguiría el país en materia económica, afortunadamente la inversión extranjera directa (IED) no se ha detenido, y sigue fluyendo masivamente.

Así lo acaba de revelar el Banco Central de Reserva (BCR) en su más reciente Nota Semanal. Según la referida entidad, la IED en el primer trimestre del presente año llegó a la considerable cantidad de US$ 4,126 millones, la segunda más alta para un período trimestral, y sólo inferior a la del ultimo trimestre del año anterior.

Del referido total, US$ 1,670 millones correspondieron a reinversión (utilidades que en lugar de ser llevadas fuera se emplean para seguir ampliando la capacidad productiva), US$ 1,709 millones a préstamos netos con la matriz y US$ 747 millones a aportes y otras operaciones de capital (dinero fresco que ingresa al país).

De acuerdo a lo señalado, el stock (total acumulado) de IED llegado al Perú alcanza los US$ 67,574 millones, cifra que representa el 33.1% del producto bruto interno (según el cálculo efectuado por el BCR).

La noticia es muy buena, teniendo en cuenta que la IED es un recurso que ingresa al país no para fines especulativos de corto plazo, sino para quedarse durante plazos largos, incrementando la capacidad productiva interna y el empleo

Y la explicación para que ello ocurra es el adecuado marco macroeconómico vigente desde hace ya un par de décadas, así como la claridad de las reglas de juego y el trato respetuoso y no discriminatorio para con las inversiones. Dado que ese ambiente se mantendrá, pues (como veremos en otra nota) el gobierno ha decidido apostar más enfáticamente por ellas, se espera que el virtuoso proceso descrito continúe.

Los grandes proyectos en preparación o ya en construcción así lo aseguran. Ejemplos de ellos son las minas de Toromocho y Las Bambas, el Gasoducto Andino del Sur, tres petroquímicas (dos convencionales en Pisco y Marcona y una de etano en Ilo), el gran Muelle Norte Multipropósito en el Callao, el muelle para contenedores de Paita, la segunda pista y la nueva terminal del aeropuerto Jorge Chávez, la flota de trenes para el metro de Lima (tanto para la ya operativa Línea 1 como para la inminente y subterránea Línea 2), la Vía Parque Rímac (que ya ingresa a su etapa más intensa y visible de trabajos), nuevas centrales y líneas de transmisión eléctricas, ampliación de redes telefónicas, de cable e Internet, etc. A ellos se añaden muy importantes inversiones en las áreas inmobiliaria, industrial, agraria, comercial, etc.

Todo lo reseñado, y lo que sin duda está por venir, hace prever cifras que probablemente en un plazo bastante corto dejarán muy atrás las que hoy nos impresionan.

viernes, 24 de mayo de 2013

PBI Peruano en Dólares: Datos al Primer Trimestre 2013

Tanto el Banco Central de Reserva (BCR) como el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI) acaban de publicar sus datos acerca del producto bruto interno (PBI) corriente en el primer trimestre del 2013. El BCR lo hizo en dólares, en su Nota Semanal, y el INEI en soles, en su más reciente Informe Técnico. Con ello, las cifras correspondientes a los cuatro últimos trimestres son las siguientes:

Debemos precisar que el dato en dólares del BCR es el directamente publicado por esta entidad, en tanto que el del INEI ha sido obtenido por nosotros aplicando a su dato en soles corrientes el tipo de cambio promedio del período que emplea el BCR para calcular el PBI.

Como ya vimos anteriormente, ambos números difieren. Mientras que el BCR afirma que a lo largo de los cuatro períodos el PBI ha llegado a US$ 204,099 millones, el INEI señala que más bien ha llegado a un monto en soles que (según nuestros cálculos) equivaldría a US$ 209,171 millones.

Si bien esta última es la entidad oficialmente encargada de presentar la información del producto, la que consigna el banco central también es digna de tomarse en cuenta, porque a partir de ella éste calcula los diversos ratios (de deuda externa, balanza en cuenta corriente, inversión extranjera, demanda interna, inversión bruta, consumo, etc) mediante los cuales se analiza la situación económica nacional.

El crecimiento de aproximadamente 9.7% en el PBI nominal en dólares en el primer trimestre del 2013 frente a similar período del 2012 se debió especialmente al crecimiento real de 4.8% en el producto y a la disminución, en un apreciable 4%, del tipo de cambio. Los precios implícitos del PBI, en cambio, influyeron mucho menos (los precios al consumidor, referencia aproximada de los precios internos, aumentaron sólo 2.6%, en tanto que los términos de intercambio, referencia de los precios externos, cayeron 0.6%).

Teniendo en cuenta que la población nacional del período considerado es de aproximadamente 30.2 millones, el dato del BCR implicaría un PBI por habitante de alrededor de US$ 6,760, en tanto que el del INEI uno cercano a US$ 6,930.
Dado que en el presente año el crecimiento real sería de aproximadamente 6%, que la inflación interna se mantendría dentro del rango anual previsto de entre 1 y 3% (con unos términos de intercambio que mostrarían estabilidad o inclusive mejoría), y que el tipo de cambio podría dejar de caer como lo vino haciendo (debido a una política algo más dinámica en este rubro), parece altamente probable que el PBI nominal en dólares siga creciendo de manera consistente. Ello podría llevar a que el dato per capita supere con relativa facilidad los US$ 7 mil.

domingo, 19 de mayo de 2013

Construyendo las Bases del Puente Chilina

El puente Chilina, llamado a ser uno de los de mayores dimensiones de nuestro país, se halla en construcción desde inicios del presente año en la sureña y muy progresista ciudad de Arequipa.

De los puentes más largos del país, el Chilina será el de más carriles.

Si bien por ahora el avance no es demasiado visible para quienes circulan por la zona (pues se concentra en la compleja tarea de la cimentación), ya sobrepasa el 5%, tal como lo certifica el video adjunto, publicado hace un poco más de dos semanas. Actualmente se trabaja en la perforación de 131 grandes hoyos, los cuales, tras ser rellenados con armazones de acero y concreto, se convertirán en los pilotes sobre los cuales se anclará las recias zapatas o cimientos, que sostendrán las enormes columnas, de 30 metros de altura.



La impresionante estructura, cuyos diseño y detalles se puede apreciar en el video que sigue, está siendo construida sobre el río Chili, en las cercanías del Colegio Militar Francisco Bolognesi. Forma parte de la denominada Vía Troncal Interconectora, que con sus casi 6 kilómetros de largo vinculará los distritos de Miraflores, Alto Selva Alegre, Yanahuara, Cayma y Cerro Colorado. En dicho trayecto, la vía contará con tres intercambios viales, uno en el cruce de las avenidas Roosevelt y Obrera, otro en el de las avenidas Ramón Castilla y Cusco y el tercero en el de las avenidas Aviación y Primavera.



El Chilina tendrá un largo total de 562 metros, estará apoyado sobre cuatro pilares, y tendrá luces (distancias entre puntos de apoyo) de 100, 157, 142, 102 y 61 metros. Contará con dos plataformas vehiculares paralelas de concreto armado postensado, las cuales se hallarán a una altura de 50 metros. Ambas tendrán 11.3 metros de ancho, y estarán separadas 1.5 metros entre sí. Cada plataforma tendrá dos carriles de 3.6 metros de ancho, berma exterior de 2.80 metros, berma interior de 0.50 metros y dos barreras de seguridad de 0.40 metros.

Lo dicho significa que sólo será superado en longitud por el puente colgante Continental (situado en Madre de Dios), al que, sin embargo, aventajará en capacidad, pues tendrá el doble de carriles.

La obra está siendo ejecutada mediante el sistema de "obras por impuestos" (establecido por la Ley 29230), que permite ejecutarlas mucho más rápidamente que mediante el proceso tradicional de recaudación y posterior inversión pública. Así, su costo, de 245 millones de soles (unos US$ 95 millones), viene siendo solventado por las empresas Southern, Backus e Interbank, que de esa manera están cumpliendo con el pago de una parte del impuesto a la renta que les corresponde. Es el proyecto más importante que se efectúa en el país mediante la mencionada modalidad.

La idea es concluir el puente y todo el sistema vial conexo a fines del próximo año. Cuando ello ocurra, Arequipa habrá incorporado a su mobiliario urbano una importantísima obra, fundamental para mejorar el desplazamiento de sus decenas de miles de vehículos.


Primera imagen: La República
Segunda imagen: Proinversión

El Perú en el Ranking Latinoamericano: Tasa de Bancarización 2012

Esta vez nuestra sección pone la mirada en los sistemas financieros de la región, para indagar acerca de la forma en que canalizan los recursos desde los agentes económicos superavitarios hacia los deficitarios.

El objetivo de toda economía moderna es que éstos se canalicen de la manera más eficiente posible. La mejor vía para ello es el sistema bancario y financiero, debido, entre otras cosas, a su gran cartera de clientes y al conocimiento de su historial crediticio, a su política de evaluación de los prestatarios, a los criterios bajo los cuales otorga los créditos, a su conocimiento del tema financiero, a su menor costo operativo (derivado de sus economías de escala), a su capacidad de minimizar el riesgo, etc. Eso se traduce en un menor costo crediticio, que beneficia a todos. Canalizados bajo esos criterios, los recursos se destinan a los proyectos más rentables, descartando los escasamente viables, lo que favorece a la economía en su conjunto.

Por ello se busca elevar al máximo la participación de los bancos y otras entidades financieras en ese flujo de recursos. Cuanto más elevada dicha intermediación financiera o bancarización, más eficientemente funcionan las economías. En los países desarrollados, por ejemplo, las tasas de bancarización llegan a sobrepasar el 90%, mostrando que muy pocos agentes económicos mantienen sus recursos fuera del sistema. ¿Cómo se mide la bancarización? A través de los ratios Depósitos Totales/PBI y Colocaciones Brutas/PBI.

Para analizar los niveles de bancarización de los países de la región, nosotros nos centraremos en el ratio Depósitos Totales/PBI, que evalúa al sistema financiero como captador de recursos. Si los obtiene en abundancia, podrá prestarlos sin problemas, permitiendo que el proceso ahorro-inversión se lleve a cabo con fluidez. Si ocurre lo contrario (por ejemplo porque los ahorristas prefieren ahorrar "bajo el colchón") se verá obligado a restringir sus créditos, perjudicando especialmente a los pequeños consumidores y empresarios, debido a su mayor riesgo.

Entre los factores que conspiran contra la bancarización se puede mencionar la falta de información financiera del común de la gente, la pérdida de confianza por malas experiencias previas, las bajas tasas de interés pasivas, los complejos requisitos para la apertura de cuentas y su elevado costo de mantenimiento, las altas comisiones, las excesivas tasas tributarias, el bajo desarrollo de la infraestructura bancaria (escasez de agencias), etc

Hecha la explicación, procedamos a revisar los datos, correspondientes al final del año 2012. Los de Depósitos Totales provienen de la Federación Latinoamericana de Bancos (Felaban), y los del Producto Bruto Interno, del Fondo Monetario Internacional. Nosotros hemos calculado los datos de Bancarización para cada uno de los países, dividiendo los primeros entre los segundos.

Como ya hemos comprobado en anteriores notas sobre el tema, Panamá encabeza el ranking, con gran distancia sobre sus pares regionales. En ese pequeño país centroamericano, los depósitos totales equivalen a 1.50 veces su PBI. Eso se explica, entre otras cosas, por su condición de gran centro financiero internacional, en el cual abundan los recursos prestables, y donde hay prácticas bancarias bastante desarrolladas, propias del primer mundo. Cabe notarse, no obstante, que el ratio es menor que el del año 2011 (1.62).

Chile es el segundo en la lista, al registrar depósitos que alcanzan el 68% de su PBI (porcentaje significativamente mayor que el 60% del año previo). Gracias a su buen nivel de desarrollo, el sistema financiero de nuestro vecino del sur genera confianza en el público e incentiva el ahorro.
A ambos países les siguen varios de los más pequeños de la región, con ratios que van desde 0.51 hasta 0.36.

El país más grande, Brasil, sólo ocupa el décimo lugar, con una tasa de bancarización de 0.35. Y tras éste se ubican otros del grupo de los grandes de la región: Colombia en el puesto 12 (con un ratio de 0.35), Venezuela en el 13 (con 0.32), Argentina en el 16 (con 0.26) y México en el 17 (con 0.21). En algunos de ellos han influido, en distintas formas y épocas, acontecimientos que afectaron la confianza de los agentes económicos (pesimistas expectativas acerca del avance de la economía, baja rentabilidad de los ahorros, inflaciones crónicas, congelamiento de depósitos) o restricciones diversas (tales como elevadas tasas de impuestos). Es lo que ocurre por ejemplo, en Argentina y Venezuela, ambos afectados por elevadas inflaciones. En otros países, los débiles indicadores se deben más bien a la escasa cultura financiera de sus poblaciones y al aún bajo desarrollo de sus redes bancarias.

El Perú incrementó levemente su indicador, que pasó de 0.27 a 0.28, lo que le permitió subir del puesto 15 al 14 en el ranking. Sin embargo, todavía resulta muy débil, reflejando que aún existen problemas por resolver, entre ellos la desconfianza, la escasa cultura financiera y la insuficiente difusión de la red de entidades del sistema financiero. Pero, como acabamos de ver, la situación viene mejorando de a pocos, al compás de la exigua inflación (que permite tasas de interés reales positivas), el elevado crecimiento del sector productivo (que impulsa la rentabilidad de los proyectos y con ello mejora las tasas activas y pasivas), la explosiva expansión de las instituciones de microfinanzas (que pagan los mejores intereses), etc.

miércoles, 15 de mayo de 2013

Muy Bajo Crecimiento en Marzo: apenas 3.01%

El producto bruto interno (PBI) registró en marzo su menor crecimiento desde octubre del año 2009, al expandirse a la muy modesta tasa de 3.01%. Con ello acumula una cifra de 4.79% en lo que va del año y una de 5.96% en los últimos doce meses. Además, suma 43 meses de ininterrumpido incremento.

Así lo dio a conocer hoy, mediante un Informe Técnico, el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI).

Según la entidad, el pobre resultado en mención se debió principalmente al negativo desempeño de la demanda externa, reflejado en una caída de las exportaciones de 16% en términos reales. La demanda interna, por su parte, sólo tuvo cifras importantes en el crecimiento de la demanda de autos ligeros (12.68%), más no así en otros rubros, como las ventas al por menor a los hogares, importación de bienes de consumo o la inversión en construcción, que, a diferencia de los meses previos, esta vez crecieron por debajo de 5%.
Otro factor decisivo en el magro resultado fue el menor número de días trabajados. Ello se debió a los feriados de semana santa, que restaron dos días a la actividad laboral. Dado que ello no ocurrió en marzo del año pasado, al comparar los niveles de producción de ambos meses se obtuvo un resultado sumamente desfavorable.

En marzo, ningún sector tuvo un crecimiento de dos dígitos. Los más dinámicos fueron Restaurantes y Hoteles, Financiero y Seguros y el Agropecuario, con tasas de 6.70%, 6.33% y 5.84%, respectivamente.

A diferencia de los meses previos, en que se constituyó como el sector más dinámico, esta vez la Construcción mostró una abrupta desaceleración, creciendo a la muy modesta tasa de 3.75%. El Comercio, sector de gran peso en la estructura del PBI, también creció poco (4.02%).

Sin duda, el desempeño más preocupante y negativo lo tuvo la Manufactura. Este sector, el más importante de la economía, registró un considerable retroceso de 3.64%, afectado por la contracción de sus dos subsectores. El Fabril No Primario (el de mayor contribución al producto manufacturero) decreció 3.32%, en tanto que el Fabril Primario cayó 5.57%.
El otro sector que retrocedió fue la Pesca, a una tasa de 20.36%.

Con los datos que acabamos de ver, la contribución sectorial en lo que va del año es la que se muestra en el gráfico adjunto.

En él se aprecia que el Comercio resulta hasta ahora el principal aportante al producto, con 0.84 de los 4.79 que éste registra en total. Le siguen Resto de Otros Servicios (0.63 puntos) y Transportes y Comunicaciones (0.60).
En el extremo opuesto, la Pesca, la Manufactura, y la Minería e Hidrocarburos resultan los mayores frenos, al estar restándole al producto 0.02, 0.02 y 0.04 puntos, respectivamente.

Aunque el resultado de marzo resulta desalentador, no parece suficiente para atenuar el optimismo reinante, especialmente teniendo en cuenta que para abril (mes en el que habrá dos días laborables más que en abril del año anterior) se estima una tasa de crecimiento de alrededor de 7%, que permitiría llevar nuevamente por encima de 5% el dato acumulado, y luego, con los datos de los meses siguientes, ir acercándolo a la meta establecida de poco más de 6%.
Sin embargo, ello requerirá que la demanda interna mejore respecto de lo mostrado en marzo, y que nuestras exportaciones, cuyos precios han continuado decayendo en abril y mayo, se estabilicen o repunten en la segunda parte del año.

lunes, 13 de mayo de 2013

Tasa de Referencia, con Record de Estabilidad

En el marco de la aplicación de su modelo de desarrollo, el Perú se esmera por mantener la estabilidad macroeconómica. Ello incluye la estabilidad de las principales variables, como los precios, el tipo de cambio y la tasa de interés, con el fin de brindar a los agentes económicos un panorama confiable y predecible, que les permita planificar adecuadamente sus operaciones y movimientos.

La tasa de interés a la que nos referimos es aquélla que influye en el ámbito macro, es decir, la denominada tasa de interés de referencia. Ésta es determinada por el banco central (en el caso peruano el Banco Central de Reserva-BCR) como parte de su política monetaria (aquélla mediante la cual va suministrando a la economía la cantidad de dinero que ésta requiere para operar normalmente).

Eso se hace tratando de mantener delicados equilibrios en materia de precios, de crecimiento de la economía y de movimiento de capitales en el sector externo, para evitar, por ejemplo, que un nivel demasiado bajo de la tasa de referencia genere presiones inflacionarias, que uno demasiado alto restrinja excesivamente el crédito, o que una alza o baja propicie bruscas entradas o salidas de capitales especulativos (de corto plazo).

El BCR establece el nivel de dicha tasa en base a la evaluación que hace de las necesidades de la economía, y teniendo en cuenta aspectos como los mencionados. Luego, a través de los créditos de corto plazo que otorga a las entidades financieras, induce a que el costo del dinero se acerque a él.

Como se observa en el gráfico adjunto, la tasa acaba de cumplir nada menos que dos años seguidos sin variación, pues desde mayo del 2011 (cuando dejó atrás su anterior nivel de 4%), no se ha movido del 4.25% en el que permanece hasta hoy.

Antes de eso, había sido necesario manipularla intensamente, para hacer frente a diversas contingencias externas. Así, entre los años 2007 y 2008 se le movió sucesivas veces hacia arriba (hasta 6.5%), para contrarrestar las presiones inflacionarias provenientes del frente externo. Luego, en el 2009, más bien hubo que reducirla drásticamente (hasta un mínimo de 1.25%) para afrontar los coletazos de la crisis internacional, que desaceleró tremendamente nuestra economía y la puso al borde de la recesión. Más tarde, entre el 2010 y el 2011, nuevamente fue elevada de manera sostenida, con el fin de evitar que el nuevo brote de inflación internacional desestabilizara la economía. Si bien inicialmente dicha contingencia externa logró impactar en nuestra tasa inflacionaria (sacándola de su rango establecido), luego la situación quedó bajo control.

En los últimos 24 meses, como hemos visto, la tasa ha permanecido invariable, algo de lo que muy pocos países latinoamericanos se pueden jactar (México, cuya tasa permaneció casi cuatro años en 4.50%, la redujo en marzo a 4%, con el objeto de dinamizar su economía). Eso significa que nuestro país ha alcanzado una envidiable situación de estabilidad en materia monetaria, pues al haber una inflación menor al 3%, a la vez que un elevado y sostenido crecimiento del PBI, no se requiere incrementar ni disminuir la tasa, dado que su nivel actual permite esa doblemente buena situación. Con ello, además, el Perú ratifica su decisión de tender a la estabilidad de este indicador, como ya lo había hecho hasta la primera mitad del año 2007, cuando la turbulencia internacional lo obligó a variar su nivel.

Ojalá la actual situación de estabilidad monetaria pueda prolongarse, y de esa forma permita seguir apuntalando la estabilidad macroeconómica. Inclusive, la situación podría estabilizarse en una tasa aún menor, pues el BCR no descarta una eventual reducción de ésta si la inflación se ubica por debajo del 2%. Si así ocurriera, la economía, sin ver afectada su estabilidad, recibiría un inmejorable impulso para incrementar su actual tasa de crecimiento.

domingo, 12 de mayo de 2013

El Perú en el Ranking Latinoamericano: IDH Ajustado por Desigualdad 2012

Hace cerca de dos meses, nuestra sección se centró (ver aquí) en el Índice de Desarrollo Humano, importantísimo indicador publicado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).
En esta ocasión nos referiremos al mismo indicador, pero ajustado según el nivel de desigualdad existente en nuestros países, de tal manera de poder determinar con mayor precisión lo que realmente ocurre en el ámbito socioeconómico.

Dicha desigualdad se refiere a la que existe para acceder a la salud, a la educación, y a un buen ingreso. Al tomarla en cuenta, el indicador, denominado IDH Ajustado por Desigualdad (IDH-D), permite obtener una imagen mucho más completa del nivel de bienestar de la población.

En condiciones de total igualdad, el IDH-D es idéntico al IDH. Cuanto más desigual es la distribución de los tres elementos señalados, más bajo es el IDH-D (y mayor su diferencia con el IDH). En los países desarrollados, donde los ingresos son muy altos, y donde el acceso a la salud y a la educación es generalizado, ocurre la primera situación. En los países en desarrollo, en cambio, aún hay grandes dificultades al respecto, y por ende suele haber grandes diferencias entre un indicador y otro, tal como comprobaremos a continuación. Ejemplo de ello es que en Noruega, el país de mayor desarrollo humano del mundo, y uno de los de mejor distribución del ingreso, la pérdida al pasar del IDH al IDH-D es de sólo 6.4%, en tanto que en nuestro país es de 24.3%.

Hecha la explicación, veamos las cifras. En el cuadro consignaremos tanto el IDH como el IDH-D, así como el nivel de pérdida y el alza o baja en la clasificación resultantes al comparar uno con el otro.

La primera constatación que se puede hacer al comparar ambos indicadores es que la casi totalidad de países latinoamericanos pierde posiciones en el ranking global, lo que se explica por la desigual distribución de los factores mencionados, muy especialmente el ingreso.

El primero en el ranking es Chile, cuyo IDHI, de 0.664, resulta inferior en 19.0% a su correspondiente IDH, lo que le lleva a perder diez posiciones en el recuento global. Si bien este país no registra una gran pérdida en materia de desigualdad educativa (6.6%) y registra una sólo mediana en materia de desigualdad de acceso a la salud (13.7%), sí tiene una muy importante en materia de distribución del ingreso (34.1%), lo que es explicable por un índice Gini de 52.1, uno de los más altos de la región.

Segundo se ubica Uruguay, con un IDHI de 0.662, menor en 16.4% a su correspondiente IDH. Allí, las pérdidas por la desigualdad para acceder a la educación y a la salud no son demasiado grandes (10.8% y 9.3%, respectivamente), pero sí lo es la pérdida por la desigualdad en la distribución del ingreso (27.9%).

En tercer lugar se sitúa Argentina, con un IDHI de 0.653, menor en 19.5% a su IDH (lo que le implica una caída de ocho posiciones en el ranking mundial). En este país la mayor pérdida (34.4%) también se da en el campo de la distribución del ingreso. En materia de acceso a la salud, la pérdida es de 9.7%, y en materia de educación, de 12.1%.

El último país con un IDH-D superior a 0.600 es Costa Rica, cuyo indicador es 21.5% menor a su correspondiente IDH. Allí, la pérdida en cuanto a desigualdad para acceso a la salud es de sólo 7.8%, y la de acceso a la educación de 15.7%, pero la de distribución del ingreso llega a un considerable 37.9%, en gran parte explicado por un elevado Gini, de 50.7%.

Situaciones parecidas se producen en los demás países, con la distribución del ingreso constituyéndose en el gran lastre para la obtención de un mejor IDH-D.

El Perú se ubica en el séptimo lugar, tras los cuatro países mencionados, así como México y Panamá. En nuestro país, el IDH ajustado es de 0.561, es decir, 24.3% menor que el IDH. El único índice con una pérdida no demasiado grande es el de esperanza de vida (0.727, con una pérdida de 14.8%). Pero los otros dos sí implican una sumamente considerable: el de educación (0.538) implica una pérdida de 24.6%, en tanto que el de distribución del ingreso (0.452) una de 32.5%. El Gini peruano es de 48.1.

Pese a esos poco honrosos números, el Perú supera en cuanto a IDH-D a importantes países de la región, como Venezuela, Brasil y Colombia, cuyas pérdidas en materia de desigualdad por ingresos llegan a considerables porcentajes de 44.9%, 39.7% y 44.5%, respectivamente.

El país latinoamericano con el más deficitario IDH-D es Guatemala. Allí, el indicador apenas llega a 0.389, lastrado por grandes pérdidas de 36.1% en el aspecto educativo y 42.5% en el de ingresos.

lunes, 6 de mayo de 2013

Exportaciones No Tradicionales: Creciendo y Retomando Posiciones

Luego de haber representado (en el año 2003) cerca del 29% de nuestras exportaciones totales, las exportaciones no tradicionales (aquéllas que incorporan un mayor valor agregado o grado de transformación) vieron reducirse su participación hasta el 21.5% en el año 2010.

Pero, tal como se comprueba en el gráfico adjunto, en los dos últimos años su porcentaje ha comenzado a recuperarse. Así, en el 2011 subió a 21.9%, y en el 2012 acaba de llegar a 24.2%. Ello ha ocurrido de la mano del incremento de su monto, pero también de la declinante participación de las exportaciones tradicionales, afectadas por bajas en sus precios.

Entre los productos no tradicionales sobresale el rubro de prendas de vestir y otras confecciones, cuyo monto exportado, ascendente a US$ 1,625 millones, lo ubica como el sexto más importante del país, sólo por detrás del cobre, el oro, el petróleo crudo y derivados, el plomo y la harina de pescado. Las ventas de esta rama industrial (gran generadora de empleo) superan las de productos tan importantes como el zinc y el gas natural.

En el segundo lugar de las exportaciones no tradicionales (y noveno de la lista general) figuran las legumbres (con los espárragos como su abanderado), cuyo monto también supera los US$ 1,000 millones.

En el tercero (y undécimo de la lista global) destacan las frutas (especialmente uvas, paltas y mangos), que en los diez últimos años han multiplicado por nueve su valor exportado y ya alcanzan notables US$ 956 millones.

Cabe señalar que las exportaciones no tradicionales agrarias son las más intensivas en el uso de mano de obra, por lo que resulta muy alentador un avance tan significativo como el que las dos actividades que acabamos de mencionar vienen mostrando.

En el cuarto lugar (y décimo quinto de la relación total) se ubican los productos químicos (orgánicos e inorgánicos), que entre los años 2003 y 2012 han elevado 7.5 veces su monto exportado, hasta los US$ 489 millones. Aquí destacan los productos de plástico y caucho, los extractos para curtiembre, taninas, pigmentos, colorantes, pinturas, barnices y tintas.

Luego se sitúan los abonos y minerales en bruto, de crecimiento explosivo en los cuatro últimos años, en que pasaron de apenas US$ 32 millones a US$ 477 millones. Ello se explica en gran medida por la entrada en operación del gigantesco yacimiento de fosfatos de Bayóvar.

El monto total de las exportaciones no tradicionales se ha multiplicado 4.2 veces en los diez últimos años, pasando de US$ 2,620 millones en el 2003 a US$ 11,047 millones en el 2012. Es de esperar que ese apreciable ritmo de avance prosiga, habida cuenta de la importancia de este tipo de ventas externas, que no sólo incorporan un mayor valor agregado, sino también son intensivas en el uso de mano de obra y constituyen fuente de actividad para miles de empresas, desde las más grandes hasta las más pequeñas.

domingo, 5 de mayo de 2013

El Perú en el Ranking Latinoamericano: Inversión Extranjera Directa 2012

A los países arriban dos tipos de inversión extranjera. Una es la inversión de cartera, que se dirige a la adquisición de valores negociables (acciones, bonos y otras obligaciones) e instrumentos del mercado monetario, y que no persigue fines de control empresarial ni de permanencia prolongada en el país, sino exclusivamente el de obtener una adecuada rentabilidad financiera.

La otra es la inversión extranjera directa (IED), que más bien llega para involucrarse en el control accionario de empresas (se considera IED a la que involucra más de 10% del capital social), y mantenerse en el país. Este tipo de inversión se radica para desarrollar proyectos productivos, que crean nueva infraestructura y capacidad instalada, y generan empleo estable y formal. Por dicha circunstancia, que además se refleja en el producto bruto interno (pues complementa a la inversión privada nacional y a la inversión pública) los países se afanan en captarla e incrementarla.

A esta última nos referimos en la presente nota, tal como lo venimos haciendo periódicamente. La información que sigue corresponde al año 2012, pero también considera, para efectos comparativos, la del 2011. La hemos tomado directamente de los bancos centrales o institutos de estadística de los respectivos países.

En términos generales, los datos dejan ver que la IED hacia América Latina continúa incrementándose a un ritmo importante, habiendo superado los US$ 160 mil millones. Con ello, la región batió un nuevo record en lo que atañe a este indicador.

Esta favorable evolución se explica principalmente por la estabilidad y el apreciable dinamismo de las economías (aspectos que atraen capitales, especialmente cuando en otras regiones las cosas no lucen demasiado bien), y pese a que los precios internacionales de las materias primas ya no se mostraron tan favorables como en el 2011 (lo que restó cierto atractivo a algunas grandes inversiones, como las mineras). Todo ello permitió que, en un año en que la IED cayó significativamente en las principales economías, ésta creciera un apreciable 6% en nuestra región, alcanzando un nivel record.

Como es fácil suponer, la economía más grande, Brasil, es la que capta más IED. En el año bajo estudio registró un monto de US$ 65,272 millones, 2.1% menor que el del año previo.

Contrariamente a lo que se podía esperar y a lo que había ocurrido hasta el 2010, el segundo lugar no es ocupado por México, sino por Chile, que incrementó su flujo en un considerable 32.2%. Nuestro vecino, al haber captado inversiones foráneas por más de US$ 30 mil millones, superó largamente al país azteca, que más bien las vio decrecer en 41%, con lo cual cayó hasta el cuarto lugar, pues también fue superado por Colombia, que elevó su cifra a cerca de US$ 16 mil millones.

Lo señalado constituye sin duda un gran mérito para Chile, que, pese a ser sólo la sexta economía más grande de América Latina, se jacta de duplicar la IED de la segunda. Con ello, además, mantiene su ratio IED/PBI entre los más altos de la región.

En cuanto a México, cabe precisar que una parte de la caída de su monto se debió a una cuantiosa emisión de títulos de una importante entidad financiera, que provocó que US$ 4 mil millones dejaran de ser considerados IED, para pasar a ser considerados inversión de cartera. Por otro lado, es necesario señalar que el país tiene pendiente un probable ingreso de varios miles de millones de dólares, destinados a la compra de una importante cervecera por parte de una empresa trasnacional, operación que está teniendo problemas para concretarse.

En cuanto a Colombia, es importante puntualizar que las inversiones externas que viene recibiendo están siendo impulsadas especialmente por su muy dinámico sector petrolero, que capta un considerable porcentaje de las mismas.

En el quinto lugar se ubica Argentina, que, merced a una revisión de sus cifras, superó al Perú desde el año 2011. Pero en el año 2012, gracias a un notable incremento del flujo hacia nuestro país, las cifras se han tornado muy parecidas. Así, mientras que el país gaucho contabilizó inversiones externas por US$ 12,551 millones, el nuestro lo hizo por US$ 12,240 millones. Si bien en el primero de los nombrados el flujo resulta bajo, teniendo en cuenta que se trata de la tercera economía más grande de la región, no deja de sorprender su significativo incremento (de 27%), habida cuenta de lo que se esperaba a raíz de la arbitraria estatización de la principal empresa petrolera del país, y de la actitud muchas veces confrontacional de su gobierno hacia los capitales privados del exterior.

La excelente cifra de nuestro país representa, como ya lo señalamos en una nota anterior, un record histórico. El considerable incremento, de casi 50%, se explica, además de la abundancia de recursos naturales, por los sólidos fundamentos de nuestra economía, que se basan en la claridad de las reglas de juego y se traducen en un elevado crecimiento, alta rentabilidad en los negocios, gran estabilidad macroeconómica, etc. Ello ocurre pese a esporádicas señales confusas que emite el gobierno, que cada cierto tiempo generan comprensibles dudas (como el abortado proyecto de estatizar la refinería de La Pampilla y la cadena de grifos de Repsol) y de otros problemas no resueltos, como los que vienen paralizando importantísimos proyectos mineros.

Venezuela, la quinta economía regional, sigue perdiendo posiciones en materia de IED. Esta vez también lo hizo frente a un país mucho más pequeño, como la República Dominicana, que al haber incrementado casi 60% su monto, superó al gigante petrolero, que más bien lo vio disminuir un preocupante 15%, con lo cual, además, ya se halla a punto de ser igualado por Panamá.

Luego figuran Uruguay y Costa Rica, ambos con montos superiores a US$ 2,000 millones. En los últimos lugares sorprende Ecuador, que no obstante ser la octava economía latinoamericana, apenas es la décimo sexta en cuanto a IED, superando únicamente a El Salvador y Paraguay.

Nota: el cuadro y el texto de este artículo fueron modificados el día 14 de mayo, para corregir el dato chileno, que por un error nuestro había resultado considerablemente subestimado.


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