jueves, 4 de noviembre de 2010

El Perú: Puesto 63 en el Mundo en Desarrollo Humano

El Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) publicó hoy su esperadísimo Informe sobre Desarrollo Humano 2010, fundamental documento de análisis en el que, sin duda, destaca el famoso Índice de Desarrollo Humano, considerado el más importante indicador sobre el tema, por cuanto en él se plasman los esfuerzos que realizan los países por mejorar las condiciones de vida de sus pobladores.
Con la finalidad de elevar la calidad de la información que brinda, el índice de este año contiene notables cambios en su metodología, los cuales impiden su comparación con los de años anteriores.

Para empezar, se ha dejado de lado el anterior sistema de análisis, basado en datos de un año específico, para adoptar uno en el que se toma en cuenta los datos de los últimos cinco años. De esa manera, se puede percibir mejor las tendencias de largo plazo.

También se ha modificado la forma misma de calcular el IDH. Si bien este se sigue refiriendo a los tres aspectos básicos: Salud, Educación y Nivel de Vida, algunos de sus subcomponentes han variado.
Así, en materia de nivel de vida, ya no se considera el PBI per capita expresado en términos de paridad de poder adquisitivo (PPA), sino más bien el ingreso nacional bruto per capita (para tener en cuenta ingresos como las remesas y la ayuda internacional para el desarrollo), también expresado en términos de PPA. En el ámbito educativo ya no se toma en cuenta la tasa de alfabetismo y la tasa bruta combinada de matrícula (primaria, secundaria y terciaria), sino más bien los años promedio de instrucción y los años de instrucción esperados. La esperanza de vida sí permanece como indicador insustituible en materia de salud.
Los indicadores de las tres dimensiones mencionadas son calibrados y combinados, para generar el IDH, cuyo puntaje va desde 0 hasta 1.
De acuerdo con ese resultado, los países son agrupados en cuatro categorías de desarrollo humano: Muy Alto, Alto, Medio y Bajo. En el siguiente cuadro se enumera los países de nivel Muy Alto, es decir, aquellos con puntaje más cercano a 1. También se consigna los elementos componentes de su IDH.

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Como se observa, el país con el más alto IDH es Noruega (0.938), que mantiene la misma ubicación del año anterior. Le siguen Australia (0.937), Nueva Zelanda (0.907), Estados Unidos (0.902) e Irlanda (0.895).

En el siguiente cuadro se puede ver a los países de desarrollo humano Alto. Uno de ellos es el Perú, situado en el puesto 63.

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Luego vienen los de desarrollo humano Medio y Bajo, cuyos datos no consignamos por limitaciones de espacio. Entre los países de este último grupo, los peor ubicados son Mozambique (0.284), Burundi (0.282), Niger (0.261), República del Congo (0.239) y Zimbabwe, que cierra la lista en el puesto 169, con el increíble y dantesco IDH de 0.140.
En el mapa mundial del IDH, el Perú tiene una muy buena ubicación.
En América Latina, el país más destacado es Chile (en el puesto 45, con un un IDH de 0.783). Le siguen Argentina (puesto 46, IDH de 0.775), Uruguay (52 y 0.765), Panamá (54 y 0.755), México (56 y 0.750), Costa Rica (62 y 0.725) y el Perú (63 y 0.723). Con excepción de Argentina, Panamá y el Perú, todos ellos retrocedieron levemente frente a la clasificación con la anterior metodología.

Sin duda, nuestro país resultó uno de los más favorecidos con el cambio, gracias al cual ahora está adelante de países que antes lo superaban, entre ellos Venezuela, Brasil y Colombia. Con el anterior sistema de medición figuraba en el puesto 78, lo que significa que ha ascendido nada menos que 15 puestos, aunque, claro, hay que recordar que ambas metodologías no son comparables. Según el PNUD, en el período 2005-2010, y tomando en cuenta únicamente la nueva metodología, ha escalado cuatro posiciones.

El Perú obtiene el mencionado puntaje (0.723) gracias a la sostenida mejora de los fundamentales indicadores que componen el índice. Entre ellos se debe mencionar una esperanza de vida al nacer de 73.7 años, un tiempo promedio de instrucción de sus estudiantes de 9.6 años, un tiempo esperado de instrucción de estos de 13.8 años, y un ingreso nacional per capita en términos de PPA de 8,424 dólares corrientes internacionales.
El cuadro también permite ver que el bajo ingreso por habitante es el factor que más afecta nuestra calificación, pues en un ranking que considerara únicamente dicha variable nuestro país descendería 14 puestos, hasta el 77. En cambio, si no se le tomara en cuenta, nuestro IDH sería de 0.788.
Al margen de ello, es innegable que el Perú viene logrando una sostenida mejora en el indicador.

Sin embargo, no todo es color de rosa. Debido a la aguda desigualdad existente en nuestro país, no solo en materia de ingresos, sino de acceso a la educación y la salud, nuestro IDH resulta severamente afectado al hacer el ajuste que veremos a continuación.

El IDH Ajustado
Dicho procedimiento se efectúa mediante el IDHI, que ajusta el IDH por un factor de Inequidad (o Desigualdad), para reflejar las disparidades existentes, no sólo en lo que atañe a distribución del ingreso, sino también a salud y educación. Tomado en forma aislada, como un componente del promedio nacional, el IDH tiende a esconder las disparidades dentro de los países, por lo que, ajustándolo por inequidad, de la forma mencionada, se obtiene una imagen mucho más completa del nivel de bienestar de la población. En condiciones de total igualdad, el IDHI es idéntico al IDH. Cuanto más desigual es la distribución de los tres elementos señalados, más bajo es el IDHI (y mayor su diferencia con el IDH).
Aplicando el mencionado ajuste, el IDH promedio del mundo resulta menor en 22%, cayendo de 0.68 a 0.52.

A continuación vemos el IDHI de los países de desarrollo humano Alto. Debido a que en la mayoría de ellos existe una muy buena distribución, tanto del ingreso como de los servicios de educación y salud, no hay mayor discrepancia de dicho indicador con el IDH. En Noruega, uno de los países con mejor distribución del ingreso del mundo (como lo ratifica su extraordinario Gini de 0.258), la diferencia entre ambos indicadores (es decir, la pérdida de puntuación) es de solo 6.6%.

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Sin embargo, conforme se desciende en la escala del desarrollo, la distribución, ya sea del ingreso o de los servicios de educación y salud, tiende a hacerse más deficiente. Eso hace que exista una creciente diferencia entre el IDH y el IDHI, como se aprecia claramente en el siguiente cuadro, correspondiente a los países de desarrollo humano Alto. El Perú, por ejemplo, consigna un IDHI de solo 0.501, menor en 30.7% a su correspondiente IDH (0.723), siendo, por lo tanto, el país que más pierde en este grupo.

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La mayor pérdida peruana se produce en el ámbito de la distribución del ingreso, donde el IDH se reduce en 42.7% (sin embargo, la pérdida es aún mayor en varios países latinoamericanos, como Argentina, Panamá y Colombia, estos dos últimos países con un Gini bastante deficiente).
También existe una situación poco feliz en el ámbito educativo, en el cual el IDH retrocede 30.2% (porcentaje solo superado, en este grupo, por Túnez).
La menor pérdida se registra en el campo de la salud, pues la relativamente buena esperanza de vida en nuestro país se halla bastante difundida, haciendo que el IDH se vea negativamente afectado en solo 16.5%.

Con el ajuste por desigualdad, el IDH peruano disminuye sensiblemente

Esos son, pues, algunos detalles referidos a este importantísimo indicador. El Perú ha registrado mejoras, como las que muestra el IDH, pero aún tiene un largo camino por recorrer, como a su vez lo señala el mismo indicador ajustado por desigualdad. La distribución, tanto del ingreso, como de los servicios de educación y salud, tiene que mejorar mucho más.

3 comentarios:

  1. Ya se hacia esperar este post

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  2. Gracias por el esfuerzo de sintetizar la extensa noticia

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  3. Un buen artículo y didáctico en su contenido

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