lunes, 27 de abril de 2015

Los Cambios de Protagonismos en Nuestras Exportaciones Tradicionales desde 1950

El grueso de las exportaciones peruanas está constituido, sin duda, por las exportaciones no tradicionales. Allí están, como prueba, el cobre, el oro, el plomo, el zinc, la plata, el estaño, el café, la harina y el aceite de pescado, el petróleo y sus derivados y el gas natural.

Cobreducto y puerto en Huarmey. Por allí, Antamina exporta lo que produce.

Pero el grado de protagonismo de esos productos no siempre ha sido el mismo, pues, tal como lo señala la información del Banco Central de Reserva, ha ido variando a lo largo de las décadas.

Por ejemplo, en 1950, de los US$ 198 millones que exportó en total el Perú, el 89.9% estuvo constituido por exportaciones tradicionales. Y de ese monto, el sector agrícola (que exportaba azúcar y algodón) representó nada menos que el 53.7%. Por aquel entonces, las exportaciones mineras sólo equivalían al 20.6% del total, el petróleo y sus derivados al 12.7% y la pesca a un ínfimo 2.9%. No en vano se decía que nuestro país era eminentemente agrario, y el gran debate nacional se centraba en lo que se debería hacer con el sector.

Las exportaciones con un nivel mayor de elaboración, conocidas como no tradicionales, apenas significaban el 10.1% del total, y se dispersaban, con montos sumamente pequeños, en lo que hoy se cataloga en el rubro Otros.

El protagonismo exportador agrario sólo finalizó en 1960, cuando la minería, gracias al inicio de la explotación del yacimiento de cobre de Toquepala, pasó adelante, con un porcentaje de 42.8%, frente al 34.4% del anterior líder.

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Dos años más tarde, hubo otro cambio importante en la participación sectorial, cuando la pesca, de la mano del boom exportador de harina de pescado liderado por el empresario y magnate Luis Banchero Rossi, incrementó dramáticamente su porcentaje, que pasó de niveles de poco más de 10% a otros superiores al 20%. Pero este auge exportador sólo duró hasta inicios de los años 70 (en 1971 llegó a representar el 36% del total, más que duplicando lo del agro y ubicándose cerca de la minería), pues luego, por efecto de las políticas que buscaban evitar la depredación del mar y preservar la fauna ictiológica, llegó a un techo productivo y comenzó a reducir su participación.

Por su parte, las exportaciones agrarias, otrora las más importantes, siguieron perdiendo relevancia, y en 1979, afectadas por los pésimos resultados de la reforma agraria, cayeron por debajo del 10% del total. Ese mismo año, gracias al inicio de su explotación en la selva, el petróleo (y sus derivados) se convirtió en el segundo rubro exportador del país, con una participación cercana al 20% del total, y aunque luego su porcentaje disminuyó, se mantiene como el segundo rubro más importante. Esto último ocurre debido a que la estadística sectorial también incluye al gas natural y a los líquidos de gas, productos cuya exportación, iniciada el año 2005, se halla en un nivel considerable y creciendo.

La minería, que como dijimos adquirió protagonismo a inicios de los años 60, jamás lo perdió, y más bien entre los años 2006 y 2010 lo acrecentó a un nivel máximo, en virtud de los precios record alcanzados por los minerales en los mercados internacionales. Sin embargo, en los últimos años aquél se ha reducido algunos puntos, como consecuencia del descenso de las cotizaciones a niveles más normales.

Foto: Flickr

1 comentario:

  1. Interesante articulo; ojala que las exportaciones no tradicionales sigan aumentando su importancia.

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