viernes, 22 de enero de 2010

Competencia de Crecimientos entre Chile y el Perú

Desde hace un tiempo, el presidente García viene planteando una amistosa competencia económica entre el Perú y Chile. Valiéndose de las cifras, que revelan que nuestro país viene creciendo más, señala que esto lo llevará a superar en esta materia a su vecino del sur.


En Chile, el gobierno no opinaba al respecto, pero sí se levantaban voces de preocupación, no por esta competencia, sino por el hecho de que ese país parecía haber perdido el brillo que le llevó a crecer muy fuerte y sostenidamente en las décadas del 80 y 90. Ahora, el electo presidente, Sebastián Piñera, ha recogido el guante, y ha manifestado que si el Perú quiere ganar la competencia del crecimiento a su país, tendrá que avanzar a un ritmo mucho mayor, pues durante su mandato Chile acelerará el paso, hasta una tasa anual promedio de 6%. Dado el ímpetu con que llega a la presidencia, y su tendencia liberal,que seguramente lo llevará a ejecutar algunas reformas en pro de la competitividad de su país, la recomendación merece ser tomada en cuenta.

Los industriales y otros empresarios peruanos han aceptado con gusto este mano a mano económico, pues nada mejor que dos países embarcados en una sana competencia para incrementar eficiencias, productividades, competitividades y demás factores que contribuyan al crecimiento y al desarrollo.
Nuestros hombres de empresas se sienten seguros de que el Perú seguirá siendo el más rápido, tal como ha venido ocurriendo (ver gráfico) a lo largo de la primera década del siglo XXI, y muy claramente en el último lustro. Se basan para ello en diversos aspectos. Para empezar, en el hecho de que la economía peruana posee un menor nivel de desarrollo, lo que implica que hay un enorme espacio para llevar a cabo proyectos de todo tipo. Por ejemplo, hay numerosos prospectos en minería, electricidad, gas, petróleo, biocombustibles, turismo, agroindustria, petroquímica, infraestructura (carreteras, puertos, aeropuertos, vías férreas) y en negocios vinculados a nuestro boom gastronómico. Esos auténticos imanes para las inversiones pueden ser trabajados en el marco de una legislación sumamente amigable, tanto para el capital nacional como extranjero, y un entorno macroeconómico estable y de reglas claras, pero a la vez sumamente dinámico. De otro lado, el Perú no tiene las carencias energéticas de Chile. Existe, pues, un ambiente propicio para elevadas tasas de crecimiento.


Las únicas condiciones que nuestros empresarios exigen para cumplir con su parte en este reto son cuatro: la mejora de la seguridad (en materia de delincuencia común, narcotráfico y terrorismo), una lucha más intensa contra la informalidad y el contrabando (que implican una desmoralizante competencia desleal), más inversión en educación, ciencia y tecnología, y un mayor esfuerzo por mejorar la infraestructura.

¿Podrá el Perú seguir creciendo a una tasa más elevada que Chile, como lo ha venido haciendo en la última década? ¿Podrá el Chile del liberal Piñera reeditar sus mejores épocas (las de los años 80 y 90), igualar nuestra velocidad de crecimiento y mantener así la distancia que aún existe entre los dos países?

Cabe señalar que desde el año 2008 el Perú ya superó a Chile en cuanto a tamaño del PBI, si se emplea el método de medición de Paridad del Poder Adquisitivo (PPA). Si la medición se hace en dólares corrientes, nuestro vecino aún nos aventaja en aproximadamente 30%, distancia que aparentemente se ha reducido significativamente en el 2009 y podría ser reducida a cero en muy pocos años, considerando la velocidad con la que se mueven los indicadores expresados en términos nominales.

Donde sí Chile nos aventaja enormemente es en cuanto a PBI per capita, pues su ingreso por habitante en términos de PPA del año 2008 (US$ 14,529) era 70% mayor que el nuestro (US$ 8,594). Lamentablemente para nosotros, ese indicador es el más relevante, dado que expresa lo que realmente gana el habitante de uno u otro país.

En fin, la amistosa competencia está planteada. El tiempo dirá cómo evolucionan ambas economías. Pero lo más importante será observar cómo, en aras de este espíritu competitivo, estos dos vecinos y socios del Pacífico sudamericano, con políticas económicas muy afines y múltiples intereses en común, se consolidan y se hacen cada vez más fuertes.

1 comentario:

  1. Interesante tema, la diferencia de desarrollo entre ambos países no es tan grande como para que la acuulacion de capital sea el factor determinate del crecimeinto de la productividad. Si nos comparamos con Suziza sin duda esté seria un facor determinante para afirmar que en el Largo Plazo el Peru tendra creciemintos mayores en la productivida y por ende en el PBI, pero comparado con Chile, creo que pesaran más factores de gestión , conocimento e infraestructura.

    El modelo en Chile se ha estado agotando en la ultima década y posiblemnte las reformas de Piñera le den un nuevo empuje, mientras que ha nosotros todavía nos quedan algunos años de gran crecimiento hasta que si no se relizan las mejoras en educacíon , infratesructura y adminsitración del Estado , llegaremos a un pauperrimo estado estacionario con bajas tasa de crecimento siendo aun sub desarrollado. Sin embargo soy optimista y creo que las reformas para modernizarnos se llevaran a cabo y posibilitaremos una tasa de largo plazo de por lo menos 7% por uno 30 añitos

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