sábado, 4 de julio de 2015

Consolidando la Alianza del Pacífico

La Alianza del Pacífico (AIP), creada hace cuatro años, y que reúne a México, Colombia, Chile y el Perú, cuatro de las siete principales economías de América Latina, continúa trabajando afanosamente en pos de consolidarse como un gran bloque de integración.

La décima cumbre presidencial, que acaba de desarrollarse en nuestro país, ha sido el más reciente paso en tal sentido.

La característica principal de la AIP es estar conformada por países que creen firmemente en las políticas económicas liberales. Es decir, las basadas en precios libres, mercados abiertos, disciplina fiscal y monetaria, escasa intervención del Estado, protagonismo del sector privado, competencia nacional y extranjera, libres flujos de capital, dinámicos sistemas financieros y mercados de capital, integración con el mundo a través de tratados de libre comercio (TLC), etc.

El difícil panorama económico mundial, con su secuela de ralentización del crecimiento, caída de la demanda y precios de los commodities exportados por el grupo (cobre, oro, petróleo, etc), incremento del costo del financiamiento, retracción de la inversión extranjera, etc, ha servido para comprobar la bondad de dichas políticas, pues los cuatro países figuran entre los que mejor han resistido la referida coyuntura, habiendo mantenido sanas sus finanzas públicas y bajas sus tasas de inflación, sin incurrir en crisis de reservas ni de pagos ni en recesión y más bien logrando crecer y preservando su buena reputación crediticia. Una situación muy distinta a la que vive el otro gran bloque de integración de la región, el Mercosur, cuyos principales miembros, Brasil, Argentina y Venezuela, mucho más heterodoxos en sus políticas, muestran importantes desequilibrios (reflejados en elevados niveles de inflación y fuertes caídas de sus monedas) y grandes dificultades para crecer.

Esa fortaleza de la AIP y sus interesantes perspectivas han entusiasmado a otros países, que, convertidos en observadores, aguardan turno para integrarse plenamente al bloque. Es el caso de Panamá, que luego de haber cumplido el requisito de firmar TLC con los cuatro países que lo integran, está a un paso de lograr su objetivo. El anterior gobierno de Costa Rica también había avanzado en dicho afán, pero el actual, más proteccionista, ha enfriado el proceso.

En su corta existencia, el bloque ya ha dado pasos concretos en pro de la integración de sus economias. Uno de ellos fue la creación, el año 2011, del Mercado Integrado Latinoamericano (MILA), a través del cual las bolsas de valores existentes en cada uno de los cuatro países quedaron vinculadas entre sí, facilitando a los inversionistas de cualquiera de ellos la negociación en las restantes. Otro paso importante estuvo dado por la eliminación, en noviembre del año 2012, de las visas, permitiendo que los viajeros se desplacen sin mayores restricciones en el amplio espacio de la alianza.

La cumbre recién llevada a cabo concluyó con la suscripción de la Declaración de Paracas, documento en el cual se informa que el 20 de julio entrará en vigencia el Acuerdo Marco de la Alianza, y que ha habido importantes avances en el proceso de perfeccionamiento del Protocolo Adicional y del Acuerdo que crea el Fondo de Cooperación.

Las conversaciones también han conducido, entre otras cosas, a la próxima creación de un fondo de inversiones destinado a captar recursos privados para financiar proyectos de infraestructura en los países miembros. Y de otro denominado Fondo de Capital Emprendedor para apoyar a las pequeñas y medianas empresas (pymes) que deseen exportar a los mercados del bloque, el mismo. Esta última iniciativa, que entraría en vigencia el año 2017, también prevé poner en marcha una Red de Centros de Desarrollo Empresarial que permita integrar en una plataforma regional los esfuerzos de capacitación y asesoramiento a estas pequeñas empresas, y la implementación del modelo Exporta-Fácil, que mediante la simplificación de los trámites aduaneros facilite sus exportaciones.

Además, se ha establecido como tarea seguir perfeccionando mecanismos para el movimiento de bienes (en los que jugarán un rol central las denominadas Ventanillas Únicas de Comercio Exterior-VUCE), movimiento de servicios (incluyendo los temas de prestación de servicios profesionales, elaboración de una agenda digital común y protección al consumidor), movimiento de capitales (para facilitar las inversiones) y movimiento de personas (mediante un Acuerdo de Intercambio de Información y un Catálogo de Delitos que faciliten dicha movilidad con un adecuado nivel de seguridad).

Como se comprueba, la AIP es toda una feliz y muy dinámica realidad. El Perú, que dio la idea para su creación y es uno de sus principales artífices, hace muy bien ayudando a su consolidación.

Foto: Andina
Infografía: Alianza del Pacífico

1 comentario:

  1. Hay que abrir las fronteras entre los miembros de la alianza, no solo turismo sino de manera laboral, que los habitantes de cada pais puedan vivir y trabjar en el pais del otro, con sus titulos homologados. Si se atrapa un delincuente de otro pais se le encarcela y al cumplir su cadena se le deporta.
    La dinamica laboral crea riqueza muy rapidamente, un colombiano podria encontrar su riqueza en chile o mexico y no encontrarla en colombia, asi se vemn historias a diario en los paises de la union nortemaericana.
    Nadie es profeta en su tierra es muy cierto, si un mexicano encuentra fortuna en peru, bienvenido al encontrar fortuna aqui generara riqueza, por ende crea puestos de trabajo locales y genera impuestos.

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