martes, 3 de abril de 2018

Línea Amarilla y Peaje: Algunas Precisiones

Estando cerca la entrada en operación de la nueva autopista urbana denominada Línea Amarilla, es importante hacer algunas precisiones frente a las críticas surgidas acerca del peaje que se cobrará en ella.


Para empezar, el proyecto no ha sido ejecutado con dinero de la Municipalidad de Lima ni del Estado, sino de las empresas que invirtieron en él, primero la brasileña OAS y luego la francesa Vinci Highways, que el año 2016 se lo adquirió a esta pagándole más de US$ 1,400 millones. Ahora, de acuerdo al contrato firmado, esta última tendrá pleno derecho a explotarlo, lo que ocurrirá a través del peaje.

La obra no ha sido construida quitando espacio a la Vía de Evitamiento, sino sumando pistas nuevas. Por eso se construyó un imponente túnel debajo del río Rímac y diez viaductos, así como toda una nueva ruta paralela a dicho curso de agua, a lo largo de la avenida Morales Duárez.

La nueva infraestructura ayudará a descongestionar la Vía de Evitamiento (especialmente en su complicado tramo puente Huáscar-Acho-Caquetá, caracterizado por un lentísimo tránsito), pues numerosos vehículos preferirán transitar por la flamante ruta, que al ser exclusiva y rápida les permitirá ahorrar un valioso tiempo.

Nadie estará obligado a ingresar al túnel y pagar el peaje. Sólo lo harán quienes deseen hacerlo. Los que no lo deseen podrán seguir discurriendo por la Vía de Evitamiento.


El peaje a pagar no sólo permitirá ahorrar tiempo a lo largo de los 1.6 kilómetros del túnel, sino en un tramo mucho más largo. Por ejemplo, para los vehículos que transiten desde Ate hacia el Callao, el ahorro de tiempo se iniciará (ver segundo video) en el momento que ingresen al viaducto número 9 (el que cruza sobre la Vía de Evitamiento, a la altura del puente Huáscar), 1.5 kilómetros antes de llegar al túnel. El ahorro continuará en el túnel y luego a lo largo de los cinco kilómetros que distan entre la salida de este (pasando la avenida Tacna) y el punto final de la vía expresa, poco después de la avenida Universitaria. El cobro electrónico del peaje contribuirá a ello.

No es cierto que Lima sea la única ciudad donde existen peajes urbanos, pues estos también los hay en otras ciudades de su envergadura. En algunas (como Singapur, Londres, Estocolmo y Oslo) han sido fijados para desincentivar el excesivo tránsito y descongestionar las avenidas, y en otras para que la inversión privada ayude a ejecutar las costosas obras requeridas. El ejemplo más cercano de esto último es Santiago, donde se paga peaje para ingresar a su túnel subfluvial y a otras autopistas dentro de la urbe. Como se aprecia en el siguiente video, Bogotá también está planeando ponerlos en marcha para mejorar su infraestructura vial.


Sin esa inversión privada, Lima no podría construir obras de esta envergadura, y permanecería como una de las ciudades latinoamericanas más atrasadas en materia de infraestructura vial (situación a la que llegó precisamente por haber pensado que todo se podía hacer con dineros públicos, sin participación privada y sin cobro alguno a los usuarios).

Es fundamental que esa inversión continúe fluyendo, para seguir adelante con los megaproyectos previstos, como el túnel entre La Molina y Miraflores, el Anillo Vial Periférico y otros que la capital necesita con urgencia.

1 comentario:

  1. No sale mas barato construir que el estado se endeude, licita la construccion, luego que esta terminada licita la operacion, de esa manera el peaje es barato y se hace a costo hundido?
    Se puede avanzar mucho mas rapido que esperar que un privado se quiera comer el sapo de invertir miles de millones.
    Al final construccion y operacion las hacen privados, pero las obras salen mucho mas rapido.

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