domingo, 22 de agosto de 2010

El Perú en el Ranking Latinoamericano: Ahorro e Inversión 2009

La inversión, como componente del producto bruto interno (PBI), es uno de los elementos fundamentales en el crecimiento de los países. Cuanto más invierten éstos, más expanden su capacidad productiva, y, por lo tanto, en mejores condiciones se sitúan para crecer económicamente. Así lo hacen, por ejemplo, los países asiáticos, gracias a lo cual se hallan entre los más dinámicos del mundo.
Pero para tener capacidad de invertir, los países requieren ahorrar. El ahorro puede ser interno o externo. El interno es el que efectúan las personas naturales, las empresas o el Estado. El ahorro de este último se expresa a través de los superavits fiscales.

Cuanto el ahorro interno no es suficiente para cubrir las necesidades de inversión, se produce la denominada brecha ahorro-inversión. Ésta equivale al saldo en cuenta corriente, o sea, al saldo conjunto de las balanzas comercial, de servicios, de renta de factores y de transferencias corrientes. Para cubrirla, se recurre al ahorro externo, es decir, al financiamiento internacional.

Efectuada esta breve explicación, veamos ahora, gracias a los datos del Estudio Económico 2009-2010 de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), cómo van los países de la región en cuanto a dichos indicadores. Demos, a tal efecto, una mirada, a la Inversión Bruta Interna (IBI), el Ahorro Interno y el Ahorro Externo, todos ellos expresados como porcentaje del PBI.

Si bien los actuales niveles latinoamericanos de ahorro e inversión son bajos comparados con los de los países asiáticos (donde el ahorro puede llegar a cerca del 40% del PBI), son bastante mejores que los de décadas anteriores, debido al mejor manejo fiscal, en el cual, a diferencia de esas épocas, ya no abundan los deficits (que obligaban a recurrir a un masivo endeudamiento extranjero), sino más bien los equilibrios presupuestales. Además, las nuevas políticas económicas, mucho más responsables que sus antecesoras, resultan mucho más atractivas para la inversión privada, tanto nacional como extranjera.

Como se puede ver, Venezuela fue en el 2009 el país latinoamericano con el mayor porcentaje de IBI, pues éste llegó a casi 25% de su producto. Sin embargo, ello no le bastó para impedir una fuerte caída productiva en el 2009. Es que las exportaciones (otro componente importante del PBI, sobre todo en una economía tan fuertemente dependiente de las ventas de petróleo) le jugaron una mala pasada, al caer violentamente, debido al desplome del precio del crudo. Cabe precisar que entre los años 2005 y 2008, apuntalado por los crecientes precios del petróleo, el ahorro venezolano se había mantenido en un promedio de 40% del PBI, permitiéndole gigantescos superavits en cuenta corriente. Sin embargo, en el 2009, de la mano del desplome del crudo, la situación cambió dramáticamente, diluyendo significativamente el referido superavit y obligando a devaluar la moneda.

El Perú, con una IBI de 22.5%, se ubicó como otro de los países con un nivel adecuado de ahorro interno, lo cual le permitió registrar, al igual que en la mayoría de los años desde el 2004, un leve superavit en cuenta corriente. Sin embargo, cabe precisar que el nivel de inversión del 2009 fue sustantivamente menor que el del 2008, año en el cual se llegó al porcentaje record de 27.2%.

Argentina, Chile y Bolivia, exhibieron, al igual que Venezuela, significativos superavits en cuenta corriente, resultantes de mayores niveles de ahorro interno que de inversión. En el primer país la IBI llegó a 21.2% del PBI, en el segundo a 19%, y en el tercero a 17%. Tanto en Argentina como en Chile ello implicó una fuerte reducción frente a su nivel del año previo. Cabe señalar que estos tres países mantienen a lo largo de la mayor parte de esta década importantes superavits en cuenta corriente, especialmente Bolivia, donde dicho indicador superó el 10% del PBI entre el 2005 y el 2008. Sin embargo, no parece justificable, en este último país, un nivel de inversión tan bajo frente a tan apreciable monto de ahorro interno.

En cuanto a las principales economías, Brasil invirtió en el 2009 un 16.5% de su PBI y México un 22.4%, con leves deficits en cuenta corriente en ambos casos.

Los países con menos IBI fueron República Dominicana, Costa Rica, El Salvador y Cuba, todos ellos con niveles por debajo del 15% de sus respectivos PBI. Por su parte, los países con la mayor insuficiencia de ahorro interno frente a sus requerimientos de inversión, y, por ende, con mayor deficit en cuenta corriente, fueron Nicaragua y República Dominicana. En el primero de los nombrados, mientras que la IBI fue de 23.4% del PBI, el ahorro interno sólo alcanzó el 10.5%, con una brecha de nada menos que 12.9%. En el segundo, los datos fueron de 14.8%, 9.8% y 5.0%, respectivamente.

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