viernes, 23 de septiembre de 2016

Línea 2 del Metro: Dos Noticias, Sólo una Buena

En el proyecto de construcción de la Línea 2 del Metro de Lima, el Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC) acaba de dar a conocer dos noticias, una grata y otra que más bien genera inquietud.

La primera se refiere a acelerar los trabajos, de manera que una parte importante del proyecto quede lista dentro de dos años, en el 2018.

Ello ocurriría así al dejar de considerar como etapa prioritaria únicamente la del pequeño tramo de cinco kilómetros entre las futuras estaciones Vía de Evitamiento y Mercado de Santa Anita, para pasar a considerar como tal toda la comprendida en el extenso tramo de 12 kilómetros entre dicho mercado y la Estación Central, en el corazón de la ciudad (en realidad serían 14.5 kilómetros si a eso se le añade el recorrido entre el mercado de Santa Anita y la Municipalidad de Ate).

De esa manera, si bien en el 2017 no estaría operativo el pequeño tramo originalmente previsto, en el 2018 lo estaría uno mucho más extenso, y por tal razón claramente más útil y comercialmente bastante más interesante. Una gran noticia, sin duda.

Lo malo es que viene acompañada de otra mucho menos gratificante y altamente cuestionable: la de pretender, con una notoria falta de respeto por los contratos firmados, que un proyecto que ya tiene estudios terminados, y que desde hace más de un año se halla en plena ejecución, con gigantescas tuneladoras listas para excavar, e inclusive con trenes expeditos para operar, sea modificado a última hora, desvirtuando gravemente su diseño y su planeamiento. Años de rigurosos, exhaustivos, complejos y costosos estudios de todo tipo por parte de consultoras especializadas que determinaron una ruta y un trazo resultan abruptamente puestos en cuestión por personas que hace pocos meses apenas conocían el tema.

Con ello, se perturba el desarrollo de un proyecto que no había avanzado más aceleradamente por la demora del Estado en liberar los espacios para que el consorcio operador pudiera excavar las estaciones y poner a trabajar sus dos tuneladoras. Ese mismo Estado que ahora, en lugar de intentar enmendar dicho error para recuperar el tiempo perdido, complica más la situación, con un planteamiento que obligaría a nuevos y costosos estudios y evaluaciones, que sin duda generarán más retrasos, si es que no lo dejan entrampado por las probables y entendibles resistencias a esta sorprendente iniciativa, que no sólo altera las previsiones en materia de ingeniería, sino también de ingresos y rentabilidades esperadas. De la caja de Pandora que se acaba de abrir con todo esto ya comienzan a emerger políticos o empresarios interesados en llevar agua para sus respectivos molinos, tergiversando cifras, haciendo comparaciones antojadizas e inclusive planteando disparates, como los de hacer nuevos trazos.

Lima es una ciudad grande, de acelerado dinamismo y creciente densidad.
Un metro subterráneo en ella no constituye un lujo, sino una urgente necesidad.

Con esto, además, se siembra dudas acerca de lo que se haría con la fundamental Línea 4, aquélla que está previsto se convierta, con su recorrido subterráneo, en la mejor forma de entrada y salida del nuevo y moderno aeropuerto internacional y también en la más adecuada modalidad de circulación por las congestionadas avenidas Faucett, La Marina y Javier Prado. En lugar de desvirtuarla y dañar sus perspectivas de desarrollo, pretendiendo que ya no sea subterránea sino elevada, el gobierno debería dejar claro que será, sin ninguna duda y con un recorrido totalmente bajo tierra, la columna vertebral en esta ruta, frente a cualquier otra opción que se tenga en mente.

Foto: Hitachi Rail Italy
Render: Metro de Lima Línea 2

10 comentarios:

  1. A mi parecer con tanto estudio solo quieren sacar su tajada del pastel, gastar mas dinero del estado para llevarse la suya.

    ResponderEliminar
  2. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

    ResponderEliminar
  3. Estimados lectores. En este país, sin importar que tendencia política o ideológica se manifieste, nuestros políticos y técnicos han hecho un deporte la modificación de contratos. Así las cosas, considerado un estado "chicha", se llenan la boca hablando de la OCDE y de temas del primer mundo, cuando somos un país poco serio jurídicamente, con comportamientos casi a niveles africanos o de países inestables. Qué pena que esto se siga practicando, sin considerar los costos económicos y sociales, en la nueva evaluación, que esto va a acarrear. Y ojo, esto sucede aún con un gobierno lleno de tecnócratas.

    ResponderEliminar
  4. NADA QUE DECIR RESPECTO AL ANàLISIS SOBRE LA LìNE 2 DEL METRO DE LIMA Y SOBRE EL TEMOR QUE CUALQUIER OTRA LINEA PROYECTADA Y ESTUDIADA, SE VEA PERJUDICADA.
    ME PERECE UNA NOTA MUY BUENA Y SOBRE TODO OBJETIVA, AL INDICAR LO QUE SIGNIFICARìA LA MODIFICACIòN DE ESTE Y CUALQUIER PROYECTO YA ESTABLECIDO Y APROBADO.

    ResponderEliminar
  5. Ciertamente en el afan de reducir costos lo pueden empeorar tal como paso cuando se paralizo la linea 1 por mas de 25 años

    ResponderEliminar
  6. Somos víctimas de la ineptitud de este Gobierno!!!!!!!!!!!!

    ResponderEliminar
  7. Muy mala señal, y así se pretende atraer inversión y ser candidato a la OCDE. ¿Un estado que no respeta contratos firmados puede ser tomado en serio para inversiones?

    ResponderEliminar
  8. Bueno aqui cabe ver si el contrato firmado puede ser sometido a alguna ley internacional por diferendos o cambios. En el caso de que el contratista lo haga, sentaria muy mal precedente para futuros inversionistas extranjeros. Creo que todo inversor busca un clima de estabilidad. Eso es malo, malo...

    ResponderEliminar
  9. No me parece que el gobierno este faltando a los contratos. Lo que pretende hacer es modificarlo de mutuo acuerdo. Hacerlo elevado me parece un error, sin embargo eso no es lo mismo que romper el contrato, pues se está negociando. Por otro lado, a mi me da la impresión que el gobierno está imponiendo su autoridad ante un consorcio que pretende modificar los estudios técnicos para ahorrarse millones de dolares y chantajear al estado peruano con demoras y sobrecostos si no les aprueban por ejemplo la reduccion de sus espesores de muros, lo cual es una trampa descarada para cualquiera que sabe de ingeniería de sismos. Yo ademas tengo mis dudas con respecto a cómo una empresa española gana una licitación como postor único despues de competir con empresas de países con evidente superioridad en tecnologia, eficiencia y experiencia como muchas otras europeas o japonesas.

    ResponderEliminar

Temas tratados en nuestro blog