viernes, 29 de septiembre de 2017

La Competitividad Peruana 2017 en Detalle

Hace pocos días, el Informe de Competitividad Global 2017-2018 publicado por el World Economic Forum (WEF-Foro Económico Mundial), nos permitió comprobar (ver aquí) que el Perú, tras haber avanzado dos puestos hace un año (pasando del puesto 69 al 67), acaba de retroceder cinco, hasta el 72. Hoy, basados en la valiosa información del citado documento, verificaremos cómo es evaluado puntualmente en los numerosos rubros contemplados en el estudio.

Como pudimos apreciar, sobre un puntaje de 1 (el más bajo) a 7 (el más alto), nuestro país obtuvo 4.22, con lo cual no sólo disminuyó levemente su calificación, sino retrocedió hasta el puesto antes mencionado.

Como también constatamos, el WEF considera tres aspectos para la elaboración de su índice y ranking: Requisitos Básicos, Mejoradores o Potenciadores de la Eficiencia, e Innovación. En ellos, el Perú logró puntajes de 4.4, 4.2 y 3.3, respectivamente, que son prácticamente similares a los del informe previo.

Tras esta breve introducción, pasemos a detallar los numerosos elementos que componen cada uno de esos aspectos. Dado que son sumamente claros y descriptivos, no requieren mayor explicación, por lo que nos limitaremos a señalar aquéllos en los cuales el Perú destaca o más bien aún tiene problemas.

Requerimientos Básicos
En este aspecto, la mejor calificación peruana está en los pilares de Ambiente Macroeconómico, donde obtiene 5.4 puntos (y ocupa el puesto 37 en el mundo), y Salud y Educación Primaria, donde también obtiene 5.4 (aunque hallándose en el puesto 93).  En cambio, sus puntos débiles están en los de Infraestructura (3.8) e Instituciones (3.2).

Sus rubros específicos más destacados son los de Fortaleza de la Protección a los Inversionistas (donde obtiene 6.0 puntos y se ubica en el puesto 51), Impacto de la Malaria en los Negocios (puesto 15), Peso de la Deuda Gubernamental (16), Incidencia de la Malaria (40), Asientos-kilómetros disponibles en aerolíneas (42), Calificación Crediticia (42) y Fuerza de las Normas de Auditoría y Presentación de Informes (46).

Contrariamente, sus puntos más débiles, y por ende sus peores ubicaciones en el ranking, atañen a la Carga de las Regulaciones del Gobierno (131), Fiabilidad del Servicio Policial (130), Calidad de la Educación Primaria (puesto 129), Crimen Organizado (129), Eficiencia del Marco Legal en la Solución de Disputas (129), Credibilidad Pública en los Políticos (126), Costo del Crimen y la Violencia para los Negocios (122), Desviación de Fondos Públicos (118), Calidad de la Infraestructura en General (111), Calidad de los Caminos (108), Independencia Judicial (106) y Eficiencia en el Gasto Público (104).

Mejoradores o Potenciadores de la Eficiencia
En este aspecto, nuestro país obtiene su calificación más alta en los pilares de Desarrollo del Mercado Financiero (4.5), Tamaño del Mercado (4.5), Eficiencia del Mercado de Bienes (4.3) y Eficiencia del Mercado Laboral (4.3). La más baja (3.7) la obtiene en el de Disposición Tecnológica.

Sus mejores notas específicas las logra en el Índice de Derechos Legales (8 puntos sobre 10), Flexibilidad en la Determinación de los Salarios (5.7 puntos sobre 7), Solidez de los Bancos (5.6), Regulación de las Bolsas de Valores (5.1), Intensidad de la Competencia Interna (5.1) e Impacto en los Negocios de las Reglas sobre IED (5.1). Las mejores ubicaciones mundiales las obtiene en Flexibilidad en la Determinación de los Salarios (20), Indice de Derechos Legales (22), Solidez de los Bancos (32), Impacto en los Negocios de las Reglas sobre IED (36), Regulación de las Bolsas de Valores (37) y Tasas Arancelarias (37).

En cambio, sus más bajas calificaciones las recibe en Prácticas de Contratación y Despido (2.7 puntos y puesto 129), Calidad de la Educación Matemática y Científica (2.7 y 125) y Calidad del Sistema Educativo (2.6 y 124).


Factores de Innovación y Sofisticación
Este último aspecto, el que más caracteriza a los países desarrollados, es, como vimos al inicio, aquel en el que nuestro país obtiene su más baja calificación. Aquí, en el pilar de Sofisticación de los Negocios, consigue 3.8 puntos, y en el de Innovación apenas 2.8.

Sus rubros más destacados son los de Cantidad y Calidad de los Proveedores Locales, en los cuales figura con puntajes de 4.7 y 4.1, respectivamente. Los más deficitarios, en cambio, son los referidos a la Obtención del Estado de Productos Tecnológicamente Avanzados (2.7 puntos), Gasto de las Empresas en Investigación y Desarrollo (2.7), Naturaleza de la Ventaja Competitiva (2.9) y Colaboración Universidad-Industria en Investigación y Desarrollo (2.9).

El Informe también incorpora una encuesta, realizada entre empresarios del país, a quienes se pidió que mencionen (ponderándolos del 1 al 5) los cinco factores que, en su opinión, más perturban el desarrollo de los negocios. Los resultados fueron estos:

Está claro, a la luz de esas opiniones, que la corrupción, la ineficiencia de la burocracia gubernamental, las altas tasas impositivas, la inadecuada infraestructura, las rigideces en el mercado laboral y el crimen y el robo son los factores más problemáticos, con porcentajes de 18.0%, 13.9%, 10.0%, 8.8% y 8.3%, respectivamente.

También son mencionados, aunque con porcentajes menores, la inadecuada capacitación de la fuerza laboral, el acceso al financiamiento, las regulaciones tributarias y la inestabilidad política.

Con ese muy completo análisis y evaluación acerca de múltiples y fundamentales aspectos de su actividad económica, política y social, y con la comparación que hace posible con el resto de países, el Perú dispone de una excelente fuente de información para saber cómo se ubica en el ámbito global. La tarea que le corresponde es tomar nota de eso y procurar seguir mejorando en todos los rubros señalados, especialmente aquéllos donde las carencias son más notorias.

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