miércoles, 9 de noviembre de 2016

Donald Trump, Nuevo Presidente de Estados Unidos

El país más poderoso del mundo en términos políticos, militares y económicos, Estados Unidos, eligió ayer a Donald Trump para que sea su presidente durante los próximos cuatro años.


Dicha elección ha generado gran preocupación a nivel mundial, pues se teme que, a tenor de lo anunciado en su campaña, el nuevo mandatario pueda iniciar una política económica, que en el afán de promover su oferta electoral de "volver a hacer grande a Estados Unidos", implique un peligroso cambio de rumbo respecto de lo que el país había venido haciendo y de los compromisos que había asumido.

Por ejemplo, se teme que vaya a instaurar una política comercial proteccionista, como parte de la cual cuestione o desconozca algunos tratados de libre comercio firmados por el país, eleve las tasas arancelarias o directamente imponga restricciones que puedan ir contra los compromisos asumidos ante la Organización Mundial de Comercio (OMC) y generar represalias de los países o bloques afectados, como China y otros asiáticos, la Unión Europea o los de nuestra región. Para el mundo, y para la actual era de globalización, constituiría un gran retroceso que la economía más grande, y en muchos casos la abanderada del libre comercio, se convierta de la noche a la mañana en una de las que obstruyen esta fundamental actividad que crea riqueza y permite el progreso.

Otro tanto podría ocurrir con el manejo discrecional del dólar, si se decidiera emplearlo como arma para emprender eventuales guerras cambiarias contra China y otros países, generando una inestabilidad en los mercados financieros que no le haría nada bien al mundo y más bien terminaría perjudicando seriamente a todos.

Una situación igualmente preocupante podría sobrevenir si se pretendiera (tal como se anunció en la campaña) ir contra las decisiones de las grandes empresas industriales que, por un asunto de menores costos y mayor rentabilidad, en su momento salieron de Estados Unidos y se instalaron en países como México, China y otros. Pretender que las empresas automotrices y otras de alta tecnología retornen a Estados Unidos para que vuelvan a dar empleo a su gente sería una medida inconducente, que no tendría efecto (porque a las empresas definitivamente no les convendría), y porque, de ser respaldada con medidas de estímulo tributario y de otro tipo, podría provocar serios desequilibrios y distorsiones en la economía.

Ni qué decir del propuesto muro fronterizo, que no sólo no sería eficaz como elemento de contención migratoria ni del narcotráfico, sino que dañaría muy seriamente las relaciones con México, la segunda economía más grande de América Latina y socio de Estados Unidos y Canadá en el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (NAFTA).

Anuncios como los señalados han estado detrás del nerviosismo que el mundo entero evidenció cuando quedó claro que Trump ganaría la elección, y que se ha reflejado en la baja de varias bolsas de valores (especialmente las asiáticas, que se hallaban en plena operación cuando la desazón por el resultado llegó a su máximo nivel).

El Perú estará pendiente de ellos, pues su concreción podría generarle serias dificultades, considerando que Estados Unidos es uno de sus principales mercados. Siendo así, no le favorecería en absoluto que se cuestione un TLC que le permite introducir a ese mercado (con aranceles mínimos o nulos) numerosos productos, como oro, cobre refinado, espárragos, paltas, uvas, mangos, alcachofas, café, textiles, confecciones. gasolina, fosfatos, pescado congelado, artículos de joyería, etc. Una disminución de las exportaciones por este motivo podría elevar el tipo de cambio y ejercer presión sobre los precios, además de debilitar su frente externo, con una pérdida de reservas, un probable incremento del riesgo país y una rebaja de la calificación crediticia. El deterioro de las expectativas por el ensombrecimiento del panorama internacional podría reducir la confianza del consumidor y frenar la inversión privada y pública (esta última afectada por la caída de la recaudación fiscal). Todo eso se podría reflejar en un menor crecimiento de la economía. Adicionalmente, una eventual expulsión de varios miles de peruanos ilegales podría complicar algo el mercado laboral interno y reducir los montos de las remesas.

Además, el inicio de eventuales guerras comerciales y cambiarias podría afectar a China y Europa, pero también al propio Estados Unidos. Y al Perú, que tiene a los tres como importantes socios comerciales (con sendos TLC en plena vigencia) no le convendría en absoluto que se vieran perjudicados por factores que ya no deberían tener cabida en un mundo globalizado.

Afortunadamente, el discurso de celebración (que se puede ver en el video adjunto) tuvo un tono bastante conciliador, que ojalá se confirme en los siguientes días. Ese tono tranquilizador llevó a que las principales bolsas europeas y americanas disiparan algo su inicial nerviosismo y, como confiando en una novedad favorable, terminaran con resultados positivos, al igual que los mercados financieros, cambiarios y de commodities.

Sería excelente que se ratificara que muchos de los amenazantes anuncios no fueron más que alardes de campaña, y que Estados Unidos, lejos de convertirse en un elemento de perturbación, seguirá siendo uno de estabilidad. Por lo demás, no hay que olvidar que hablamos de un país de fuerte institucionalidad legal y jurídica, razón por la cual los gobernantes no pueden actuar con demasiada discrecionalidad en asuntos para los cuales existen tratados firmados y ratificados por su congreso, ni en temas que colisionan frontalmente contra su tradición de país abierto al mundo.

2 comentarios:

  1. En resumen lo que Trump propone es poner a America primero, y en base a eso su gobierno va a revisar y corregir todo lo que es perjudical para el pais, alguien puede estar en contra de eso?

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  2. No interesa que seas de derecha, izquierda, de arriba o de abajo, no interesa como te veas frente al espejo, asi seas white wannabe(frente a un europeo nacido en USA nunca seras white)...
    Cuando un republicano llamado Bush estuvo en el poder LaRaza avanzo muchisimo, sobre todo en politicas comunes de infraestructura continental conectando America del Sur, comercio y mercado interno, homologacion de titulos universitarios y tecnicos, migracion laboral, movilidad ciudadana en America del Sur. Era tanto el desden hacia ese individuo que fuimos forzados a unirnos.
    Entra Obama, la gente bajo la guardia y empezaron los golpes de estado, intentos de asesinato de presidentes, etc, como si la gente se hubiera olvidado la naturaleza de los USA en el continente Americano, como si Obama fuese a cambiar algo, pues no, ahora todos esos progresistas terminaron expulsados con la diplomacion de Obama poniendo zancadillas en todos los paises, la ultima fue Dilma, que se puso a coquetear con los USA en la compra de armas y alli esta golpe y chau.
    Ahora que entra Trump es una bendicion, hasta PPK ya salio a hablar que si USA no entra el TPP que se xoda, hacemos uno sin los USA, y ese es el camino a seguir fortalecer tanto a la UNASUR que llegamos a casi un gobierno federal sui-generis, sin que interese que seas de cualquier punto cardinal derecha izquierdaa arriba abajo.... somos paises enanos, y el siglo 21 nos va a pasar el tractor otra vez como nos sucedio el siglo 19, el siglo 20, por que white wannabes tenian controlados nuestros paises y el ciudadano de la gran masa tenia un complejo fuerte de falta de identidad.
    El siglo 21 es de India(el pais de los Indios), de China, del ASEAN, mientras mas rapido nos insertamos a ellos mejor, Trump es una bendicion para nosotros, cmoo es racistasa y patan nos va a forzar a unirnos otra vez, creando mercado interno real y no vendedor de piedras.
    Hay que entrar en negocios con china con india buscando siempre transferencia de tecnologia e industrializacion local.
    Aceptate como LaRaza Americana, sacudete los complejos y asume tu responsabilidad de ser heredera/o de la cultura rectora milenaria de America del Sur.
    Peru debe ser un HUB logistico de todo lo que llega del Asia a America del Sur y todo lo que sale de America del Sur hacia el asia, tenemos con todo que meter carreteras, rieles, aeropuertos internacionales, asi nos llenemos de deuda, eso se recupera con comercio masivo, dejen de pensar en migajas y sumisamente mirar a los europas y sus decendientes, miren al Asia y usemos eso como ejemplo pa asumir quienes somos.

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