Eso hacía que la moneda se desvalorizara rápidamente, perdiendo de una manera vertiginosa su capacidad adquisitiva. En esas circunstancias, resultaba una total insensatez atesorar monedas como una forma de ahorro, pues estas, con un valor de cambio inferior al del metal que las sustentaba, más bien devenían inútiles y terminaban desechadas.
Felizmente, en los años 90 nuestra política económica dio un giro de 180 grados y se hizo totalmente opuesta a la de esas aciagas épocas. Eso ha permitido que nuestra moneda mantenga su valor en el tiempo y pueda ser atesorada sin ningún problema.

Y ahora se halla haciendo lo propio con la serie "Fauna Silvestre Amenazada del Perú". Hoy lanzó el séptimo ejemplar de esta, dedicado al poco conocido Suri, el ave más grande de América.
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