sábado, 30 de julio de 2016

Gobierno de Humala: un Breve Recuento Final

Un día antes de dejar el cargo, el presidente Ollanta Humala dirigió al país un interesante mensaje en el que hizo un apretado recuento de lo efectuado durante los cinco años de su gestión gubernamental.

Los detalles están al interior del video adjunto, por lo que no haremos una reiteración de los mismos. Lo que sí haremos es una breve mención de los que consideramos principales avances y logros registrados en los temas que más interesan a este blog: el económico y el desarrollo.


Al respecto, podemos decir que la gestión nos pareció bastante aceptable, habida cuenta que enfrentó un panorama externo mucho más duro que el de sus antecesores García y Toledo. Así, mientras estos disfrutaron de un crecimiento de la economía de China (principal demandante de nuestros metales y harina de pescado) a tasas de 10% o más, y como consecuencia de ello de precios de dichos commodities subiendo vertiginosamente, Humala tuvo ante sí el momento de la desaceleración del referido país, y la consecuente caída abrupta de los precios. Pese a ello, nuestra economía, bien dirigida por el MEF y el BCR, no se estancó en ningún momento ni cayó en recesión (en el año más flojo, 2014, logró crecer 2.4%), como sí ocurrió con muchos países de la región, y en el quinquenio avanzó a una nada desdeñable tasa anual de 4.3%. La entrada en operación de grandes proyectos mineros como Toromocho, Constancia y Las Bambas, así como la ampliación de Cerro Verde, ayudaron a atenuar los efectos de la crisis externa.

Humala y su último gabinete, al dejar Palacio.

Ese buen desempeño económico, complementado por nuevos tratados de libre comercio y pasos adicionales para insertarnos mejor en el comercio mundial (muestra de lo cual fueron la consolidación de la Alianza del Pacífico y el TPP, éste llamado a ser el bloque económico más grande del mundo) llevó a que las agencias calificadoras de crédito siguieran mejorando el rating peruano en la materia, que hoy es el segundo más destacado de América Latina, sólo por detrás del de Chile. También coadyuvó, junto con la consolidación de nuestra democracia y de la imagen de nuestro país, a que la Unión Europea le diera acceso a su espacio Schengen, y a que la OCDE, el bloque de los países más desarrollados del mundo, le comience a abrir sus puertas en determinados temas.

Todo lo dicho, en conjunción con el énfasis puesto en los programas de redistribución e inclusión social como Juntos, Pensión 65 y otros, permitió reducir significativamente la tasa de pobreza, que pasó del 27.82% en el año 2011 al 21.77% en el 2015, significando ello que cerca de dos millones de nuestros compatriotas dejaron atrás dicha situación. Kali Warma, Cuna Más, Haku Wiñay, Tambos, el seguro integral de salud y otros programas de ese tipo contribuyeron a consolidar una mejor calidad de vida en los sectores emergentes.

Siguiendo en el tema social, fue importante el incremento del gasto público en educación, que pasó del 2.5% al 4% del PBI, lo que permitió construir numerosos colegios, entre ellos varios de los denominados de alto rendimiento, y desarrollar el programa Beca 18. En este mismo sector, y de la mano de un excelente ministro, se siguió avanzando (luego de una etapa de cuestionamientos) con la buena reforma meritocrática iniciada en el gobierno anterior para mejorar la capacitación de los profesores, y con ello también sus remuneraciones.

Otro aspecto importante fue el de la construcción de infraestructura, por vía de la inversión pública, pero especialmente de la inversión privada. Esto se ha plasmado en miles de kilómetros de carreteras, destacando entre ellas la Longitudinal de la Sierra (que ha quedado casi totalmente asfaltada), la Marginal de la Selva (asfaltada en un porcentaje considerable en sus zonas norte y centro), la Panamericana (que ha comenzado a convertirse en autopista en tramos importantes) y numerosas carreteras de penetración, como la que llega hasta Saramiriza, en el río Marañón y la Interoceánica del Sur, que ya conecta, totalmente asfaltada, el sur del país con Brasil.

Las concesiones privadas también permitieron o están permitiendo mejorar o construir, con características y equipamiento de primer nivel, los puertos de Matarani, Pisco, el Callao, Chancay, Paita y Yurimaguas, así como los aeropuertos de Lima-Callao, Pisco, Chinchero, y unos veinte aeropuertos del interior, con inversiones millonarias. Lo propio se puede decir del Metro de Lima, cuya Línea 1 se extendió diez kilómetros más, hasta San Juan de Lurigancho, y cuya subterránea Línea 2 se halla en plena construcción.

En el mismo tema de la infraestructura, sobresalió la gigantesca irrigación de Olmos, que quedó culminada en sus elementos más importantes y comenzó a producir, esperándose que constituya un aporte central para seguir ampliando las exportaciones agrarias. También el gasoducto sur peruano, hoy en plena instalación de la extensa tubería que abastecerá a cinco departamentos de esa zona del país, y las plantas de tratamiento de aguas residuales Taboada y La Chira, que están permitiendo que Lima por fin tenga un mar limpio.

Asimismo, se avanzó en la puesta en marcha de la denominada Red Dorsal Nacional de Fibra Óptica, que al conectar con internet de alta velocidad miles de pueblos del interior les está permitiendo quedar integrados en tiempo real con todo el resto del territorio, lo que supone un formidable salto en materia de interacción educativa, de salud (con telediagnósticos clínicos), de administración pública, etc.

Sin duda, también hubo marchas y contramarchas, ambigüedades y señales erróneas que generaron inquietud entre los inversionistas acerca del mantenimiento del buen modelo que nos había sacado del abismo y enrumbado desde los años 90. Ejemplos de ello fueron la pretendida estatización de la refinería de La Pampilla, la falta de apoyo a los importantísimos proyectos mineros de Conga y Tía María, y la terca insistencia en que Petroperú volviera a participar en el negocio de exploración o construyera la refinería de Talara (cuando ni siquiera es capaz de dar mantenimiento a su viejo oleoducto).

No obstante, esos y otros puntos en contra no alcanzan para desacreditar lo hecho. Así las cosas, podemos decir que, en términos generales, la gestión del presidente Humala resultó claramente aprobatoria. Gracias a eso, y tal como en los quinquenios anteriores, en el finalizado hace dos días el Perú siguió creciendo y progresando.

Foto: Andina

4 comentarios:

  1. Prometió 1000 e hizo 99, y esos 99 gracias a la cuadratura de la constitución y sus leyes que impide que gobiernos sin sentido se salgan de sus margenes...conclusión fue un mal gobierno...

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    1. Todo lo que esta en la hoja de ruta ha sido cumplido, todo, parece que no prestaste atencion.
      El peru sigue sin entender la filosofia del nacionalismo, una vez mas, miren a korea del sur y francia, y por alli entenderan como Humala ve el mundo, donde el capitalismo de las empresas privadas entra con todo, pero el estado esta atras dando empuje duro a sus connacionales(hasta lso gringos hacen eso, brokers de negocios para sus empresas privadas), pero el peruano se dispara a los pies y quiere gobierno sin piernas ni manos.

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  2. La pampilla no fue una estatizacion, fue repsol que queria venderle al estado una chatarra, felizmente humala no piso el palito, ya fue repsol, tiene que simplemente invertir un dineral para poder cumplir con la produccion de diesel limpio y no el veneno que vende ahora. en lo demas que dices de acuerdo.
    Sobre la refineria de talara, no va "refinar" petroleo peruano, sino el importado.
    Sobre el oleoducto, no tiene futuro, salvo que los ecuatorianos empiezen a sacar su petroleo de la selva por nuestro gaseoducto, y eso no creo que llegue a pasar.

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  3. Si a humala le hubieras dado la china creciendo al 10% que tuvo Alan y Toledo, el pais estaria llenesito de infraestructura de primera, con red de metro entera, licitando toda su red y el tren de la costa.
    Ojala PPK pase una norma para hacer autopistas tipo autobahns conectando todas las capitales de las regiones, y que sean segregadas, con costo hundido pero manejadas por privados, si queremos capitalismo de verdad tenemos que tener al peru entero conectado con autopistas segregadas, asi el comercio fluye brutalmente, el comercio es matapobreza por exelencia, sin necesidad de andar dando limosnas a los pobres, el pobre sale solo, tu crees que una persona pobre tiene quimeras de ser receptor de dinero sin ahcer nada? todos queremos progreso, que ppk se endeude hasta el cuello y meta las carreteras mas increibles en el peru, que seamos el paradigma sudamericano, asi como los USA son en norteamerica. Todas las capitales de las regiones unidas con autopistas segregadas.

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